Agosto será el primer mes para Abelardo De La Espriella en el Congreso, como presidente. Después de ganar las elecciones y antes de que su gobierno tome velocidad, el nuevo mandatario tendrá que probar si su coalición alcanza para algo más que acompañarlo en la posesión, acá está la verdadera prueba, la verdadera gestión y podría decirse que lo “más fácil” ya se hizo, ahora vienen los retos: deberá ordenar votos para el presupuesto de 2027, abrir camino a la reforma tributaria y moverse con cuidado en la elección del nuevo contralor general... Todo esto, en el primer mes.
¿Cuál es el reto de arranque?
De la Espriella arranca con una coalición de gobierno no tan grande, pero sí suficiente. Eso quiere decir que el nuevo presidente tiene una base legislativa para comenzar, pero no una mayoría holgada que le permita pasar reformas sin negociar.
Esa coalición debería permitirle al gobierno empezar a tener triunfos tempranos en el trámite de leyes en el Congreso. El problema es que esos triunfos no serán menores: la agenda que viene toca plata, impuestos, control fiscal y reformas sociales. Por eso, el arranque legislativo dirá mucho sobre la capacidad real de la bancada de ADLE (Abelardo De La Espriella) para construir acuerdos, lograr concretar estrategias... cumplirle al pueblo, forjar la ‘patria milagro’ y que eso no se quede en palabras de campaña.
El primer examen será económico. Antes de diciembre deberá moverse el presupuesto del 2027, la reforma tributaria que ya anunció el ministro de Hacienda, Miguel Gómez. En términos sencillos, el gobierno tendrá que explicar cómo va a financiar el Estado y qué cambios tributarios les va a pedir a los colombianos y a las empresas, ¿impuestos?
Ese debate ya empezó a tomar forma. La primera reforma tributaria del nuevo gobierno tendría como objetivo estimular la inversión privada, reducir presiones sobre la inflación y acompañarse de un plan de austeridad, por lo que podría haber anuncios importantes, en poco tiempo, una arriesgada bienvenida de la nueva presidencia al país. Pero cualquier propuesta de impuestos llega al Congreso con desgaste político, porque afecta directamente el bolsillo y obliga a los partidos a asumir costos ante sus votantes.
Las comisiones que pueden ayudarle
No todo es cuesta arriba para el abelardismo. Por intermedio de Salvación Nacional, quedó presidiendo “dos comisiones muy importantes del Senado”.
Una de esas comisiones es la Primera, en cabeza de Enrique Gómez, una ficha cercana a la campaña de ADLE. La otra es la Comisión Tercera, donde según el Senado, la presidencia quedó en manos de Sara Castellanos, de Salvación Nacional. La Tercera es especialmente sensible porque allí pasan asuntos económicos, fiscales y presupuestales.
El Contralor, la prueba política más delicada
El otro frente será la elección del nuevo contralor general de la República. El proceso se hará en el Congreso en pleno el 12 de agosto y Rodrigo Lara aseguró que el gobierno no se meterá. Pero el mismo ministro dejó una señal política cuando dijo que espera que la coalición escoja a un “contralor anticorrupción”.
La fuente oficial del Senado también ubica esa elección como una decisión de agosto.
*Con información de Colprensa.