En su primer discurso como mandatario nacional desde Cali, Abelardo de la Espriella expuso una serie de medidas orientadas a la seguridad y al orden público.

Entre sus primeras decisiones, el presidente anunció la expedición de un decreto oficial con el listado de organizaciones consideradas terroristas para dotar de herramientas legales a la Fuerza Pública.

Asimismo, confirmó el cierre definitivo de las mesas de diálogo con grupos armados al margen de la ley, el impulso a la construcción de megacárceles de máxima seguridad y la presentación de un proyecto de ley para castigar con pena de prisión perpetua los delitos cometidos contra mujeres y niños.

“En las próximas horas, mi Gobierno expedirá el listado de grupos terroristas con el propósito de dotar a nuestra Fuerza Pública de instrumentos eficaces para el combate frontal del crimen”, dijo el presidente.

Además, acotó que “la opción del diálogo está completamente agotada. El Estado históricamente fue suficientemente noble; el Estado, bajo el régimen que ha terminado, fue suficientemente cómplice. En la era del Tigre será contundente y certero contra el crimen”.

En el ámbito económico y energético, la nueva administración enfocará sus esfuerzos en la reactivación del sector privado mediante la eliminación de impuestos, para abolir el impuesto al patrimonio.

“El impuesto al patrimonio será eliminado. Debemos dejar de castigar a quienes invierten y generan riqueza en nuestra patria. La prosperidad no nace de gravar el éxito, sino de crear condiciones para que millones de colombianos puedan emprender, trabajar y progresar”, recalcó.

De igual manera, se autorizará el desarrollo de la técnica del fracking bajo criterios de sostenibilidad con el fin de asegurar la autosuficiencia energética del país.

“Se autorizará el desarrollo del fracking responsable y sostenible. Gracias a esta decisión, podemos garantizar la seguridad energética y evitar que continúe el empobrecimiento sistemático de nuestro país. Creo en la transición energética y estoy convencido de que debemos avanzar hacia fuentes de energía cada vez más eficientes y diversificadas”, adelantó De la Espriella.

En cuanto a la estructura del Estado y las garantías institucionales, el jefe de Estado descartó cualquier posibilidad de convocar una asamblea constituyente o alterar los mecanismos de permanencia en el poder.

Abelardo De La Espriella, presidente de Colombia y José Manuel Restrepo, vicepresidente. | Foto: El País

Además, garantizó el respeto por el orden jurídico vigente, contemplando al mismo tiempo una revisión rigurosa de los alcances de la justicia transicional para evitar la impunidad en crímenes atroces.

“Que quede claro: mi Gobierno no abrirá camino a una constituyente de ninguna naturaleza. No creo en asambleas ni en mecanismos convocados para alterar las reglas, prorrogar el ejercicio del poder o rehacer las instituciones al capricho de ningún gobierno”.