El presidente Abelardo De La Espriella ofreció excusas por la vulneración de la neutralidad religiosa del Estado durante su posesión presidencial del pasado 7 de agosto, en cumplimiento de un fallo de tutela emitido por el Juzgado Quinto Laboral del Circuito de Bogotá.
Dicho pronunciamiento ocurrió este domingo 30 de agosto, durante su alocución, en la que se refirió a la decisión judicial y explicó su posición frente a los elementos religiosos que hicieron parte de la ceremonia de transmisión de mando.
La declaración se produjo luego de que el Juzgado Quinto Laboral del Circuito de Bogotá resolviera en primera instancia una acción de tutela y ordenara al jefe de Estado ofrecer disculpas públicas por lo ocurrido durante el acto oficial.
El pronunciamiento del Presidente
Durante su intervención, De La Espriella señaló que la ceremonia de transmisión de mando correspondió a uno de los puntos incluidos en el orden del día de la sesión conjunta del Congreso de la República, aprobada el 7 de agosto, fecha en la que asumió formalmente la Presidencia.
Según explicó, la elaboración de ese orden del día corresponde a las mesas directivas del Congreso y contempló un punto denominado ‘invocación’.
El Presidente también hizo referencia a sus propias convicciones religiosas y a la necesidad de diferenciarlas de las funciones que ejerce como jefe de Estado. “Aunque me identifico como creyente, soy católico, respeto la separación entre la Iglesia y el Estado”, afirmó durante la alocución.
En ese sentido, aseguró que garantizará, dentro del marco de sus funciones, las libertades y los derechos de todos los colombianos, incluida la posibilidad de profesar cualquier religión o de no practicar ninguna.
En el momento central de su pronunciamiento, el mandatario reconoció que el desarrollo de la ceremonia pudo generar incomodidad u ofensa entre algunas personas y presentó las excusas solicitadas por la decisión judicial.
“Si este acto pudo generar incomodidad o si ofendió a alguna persona, en mi condición deJefe de Estado ofrezco excusas por ello”, manifestó.
Al finalizar su intervención, De La Espriella aseguró que permanece firme en su compromiso con el país y cerró su mensaje con una referencia a sus creencias religiosas: “Que viva Cristo Rey, que Dios bendiga a Colombia”.
Sobre la religión en la posesión
Aunque el acto estuvo marcado por el componente constitucional propio de la transmisión del mando, también incluyó diferentes elementos religiosos y espirituales, entre ellos una imagen de la Virgen María.
Durante la ceremonia intervino inicialmente el rabino David Michaan, quien realizó una lectura de versículos del Antiguo Testamento y concluyó su intervención con la expresión “Viva Colombia y viva Israel”.
Luego, participaron el pastor Eduardo Cañas Estrada y el monseñor Francisco Múnera, quienes, por separado, hicieron llamados para que cesaran los atentados terroristas, regresara la seguridad y prevaleciera la unión.
Sobre ello, el Juzgado Quinto Laboral del Circuito de Bogotá ordenó que el mandatario ofreciera disculpas al país mediante una alocución en radio y televisión por haber vulnerado la neutralidad religiosa del Estado durante el acto oficial de su posesión.
Además, la decisión judicial instó a De La Espriella a abstenerse de incurrir en conductas que impliquen una inclinación hacia la Iglesia católica o hacia cualquier otro credo particular.