Abelardo de la Espriella, candidato presidencial del movimiento Defensores por la Patria, dirigió un mensaje a sus seguidores en la noche de este lunes 23 de marzo, en el que advirtió que “se avecinan momentos difíciles”, y reiteró que no renunciará a su aspiración de llegar a la Casa de Nariño.
“Hoy les hablo con el corazón en la mano y la cabeza fría para enfrentar esta batalla final. Atención: vienen horas complejas”, afirmó el aspirante, al señalar que su campaña ya enfrenta lo que calificó como una “guerra sucia” proveniente tanto de sectores de izquierda como de lo que denominó una derecha “cobarde”.
El abogado sostuvo que, desde el inicio de su candidatura, ha sido objeto de ataques y cuestionamientos por parte de distintos sectores, especialmente desde hace más de un año, cuando su aspiración comenzó a ganar visibilidad como una opción fuerte para la segunda vuelta.
Según explicó, en un comienzo su candidatura fue desestimada por algunos analistas, luego se cuestionó el respaldo digital que recibía y, posteriormente, se puso en duda su capacidad de convocatoria. También aseguró que, cuando empezó a llenar plazas públicas y escenarios como el Movistar Arena, surgieron nuevas críticas sobre su viabilidad electoral.
“Los analistas del poder de siempre decían en julio del año pasado que mi candidatura era una payasada; después, en agosto, cuando vieron el fenómeno digital, decían que eran bodegas; al darse cuenta de que no eran bodegas, entonces afirmaron que yo no tenía pueblo”, señaló.
De la Espriella afirmó igualmente que, ante el crecimiento de su campaña, distintos actores se estarían articulando para frenarlo y, según dijo, preservar privilegios políticos tradicionales a través de alianzas que calificó como “politiqueras”.
En su mensaje, reiteró el llamado a sus seguidores a mantenerse firmes en la etapa final de la contienda. “Hemos recorrido este camino juntos desde el inicio. En mí han visto a alguien que ha enfrentado todo tipo de obstáculos”, expresó.
El candidato, quien se autodenomina “el tigre”, aseguró que los ataques no lo detendrán y pidió a su base política mantener la misma determinación de cara al cierre de la campaña.
Asimismo, advirtió que el tramo final será particularmente exigente y señaló que sectores tradicionales del poder intensificarán sus acciones para desacreditarlo. “Van a utilizar todos los recursos a su alcance para intentar destruir mi candidatura”, afirmó.
De acuerdo con su versión, entre las estrategias utilizadas en su contra estarían la difusión de información falsa, la manipulación de encuestas y la influencia en plataformas de apuestas en línea, con el fin de proyectar una imagen negativa de su campaña.
Finalmente, insistió en que sus seguidores no deben dejarse influir por lo que calificó como “estrategias psicológicas” y aseguró que su movimiento mantiene fuerza suficiente para disputar el poder. También subrayó que su objetivo es lograr una victoria. “Lo importante no es ganar, porque sí, es ganar con la persona adecuada para contener a la izquierda radical que el 8 de agosto, cuando los derrotemos, querrá quemar Colombia”, concluyó.