Afirmar y orar son dos acciones para tener al amado Dios bien presente durante el día.
Te sacan del túnel del desaliento o de la cárcel del pesimismo.
Con breves afirmaciones y breves oraciones a lo largo del día, recargas baterías, te llenas de entusiasmo y eres como los árboles que superan el invierno y florecen en primavera.
Ten presente a Dios durante el día y elige una afirmación y una oración.
Repítelas al menos 7 veces en tu interior. El 7 es un número sagrado; no es casual que sea el que más aparece en la Biblia: 380 veces.
7 colores del arco iris, 7 notas musicales, 7 días de la semana, 7 maravillas del mundo.
Las oraciones son para que Dios, como tu Amado, sea una presencia en tu vida y no alguien que aparece dos minutos en la mañana y dos en la noche.
Habitualmente pocos son conscientes de la Presencia de Dios y pocos, tal como lo viven los místicos, lo tienen como su Amado.
Lee en la Biblia ‘El Cantar de los Cantares’ y lo comprenderás: Dios es ese “Amado de mi alma” del que allí se habla y “la amada” es la persona humana.
@gonzalogallog