Dios nos regaló un pluriverso o multiverso del cual no conocemos ni el uno por ciento.

En él, nuestra galaxia tiene, de un extremo a otro, una distancia que equivale a cien mil años luz.

Ten en cuenta que, a la velocidad de la luz, la luna está a un segundo y el sol a ocho minutos.

¡Por favor! Llegamos a la luna e hicimos mucho… y nada en el pluriverso.

Nuestro planeta es abundante en tamaños, texturas, colores, formas y aromas.

Súper rico en esas diferencias que no le gustan al ego soberbio. No, a él le gusta solo lo que cuadra con su orgullo y sus caprichos.

@gonzalogallog