Aprende a mirar el arte de vivir como una exigente danza y no como una lucha que desgasta.

Aprovecha el instante, ya que el tiempo es un río que arrastra rápidamente todo lo que nace.

Lo sabio y lo bonito es realizar cada una de tus acciones como si fuera la última de tu vida.

No malgastes tiempo hablando de lo que debe ser una buena persona: trata de serlo.

Tienes poder sobre tu mente, no sobre los hechos. Acepta la realidad y encontrarás la paz.

Ama con libertad; despréndete para poder amar sin apegos dependientes ni posesividad.

Que algo te parezca difícil no quiere decir que tú u otros no sean capaces de lograrlo.

Actúa como si fueras a partir hoy. La muerte te acecha. Mientras vivas, sé bueno.