Dios mío, tú eres mi corazón y mi cerebro,tú piensas con mi mente y amas con mi corazón.

Amado Dios, creas y trabajas con mi ser, gracias porque somos uno en el amor.

Dedico mi cerebro, mi corazón, mis manos y mis pies a ti y a tu servicio para el bien de todos.

En comunión amorosa contigo, nada puede detener el trabajo y todo transcurre con fluidez.

Se superan los obstáculos si me aseguro de trabajar al unísono y en armonía perfecta contigo.

Cuando aprendo a hacer todo para tu gloria, he aprendido el arte de la verdadera donación.

Todo está muy bien, pues está sucediendo según el plan divino y me quedo en perfecta paz.

Gracias, Dios por tu amor infinito, en ti confío y nada temo. Eres mi luz y mi fuente de paz y alegría.

Gracias Dios por ser el manantial de mi alegría. Eres fuente de paz y armonía.

Me amas con un amor infinito y poderoso. Gracias porque tú confías en mí.

Sé que una firme confianza pulveriza los temores, destierra las dudas y me llena de entusiasmo.

Tú, amado Dios, estás siempre conmigo y me sostienes en los tiempos oscuros e inciertos.

Señor, me amas y te amo. Eres mi baluarte y mi roca salvadora, eres mi refugio seguro.

Eres mi Buen Pastor y, aunque camine por cañadas oscuras, nada temo porque tú vas conmigo.

Unido a ti afianzo mi amor propio, y decido fortalecer la confianza en ti y en mí.

Quiero, Padre, amar sin condiciones o apegos. Quiero cultivar un amor libre y liberador.

Gracias por ser mi faro y mi luz, mi paz y mi guía. Te tengo bien presente durante el día.