Sabiduría es hacer con frecuencia una revisión de vida para saber bien cómo actúas.

Esa revisión se hace en conexión con Dios y los ángeles y debe ser sincera.

En otras palabras, es dejar las máscaras, y verte tal como eres sin justificaciones o excusas.

Los humanos tendemos a ver cómo recto lo torcido, y a aprobar los defectos y los malos hábitos.

También es muy tentador eludir la responsabilidad y buscar culpables por fuera.

Te amas cuando te sinceras, te conoces a fondo y decides cambiar y mejorar.

Si creas el hábito de meditar, te das un regalo y, en relax, haces la revisión de vida.

A tu auto o moto los revisas, muy bien, ámate y haz lo mismo contigo. Eso es ser sabio.