Gracias hoy y siempre, Dios, por amarme sin medida y estar conmigo en todo momento.

Me levantas cuando caigo, me animas en los días grises, me proteges y me bendices.

Eres padre, ese buen pastor que me cuida con ternura y me rescata del mal.

Tú estás siempre conmigo: me das fortaleza en la debilidad y eres mi amigo en la soledad.

Amado Dios, eres mi alegría, mi paz y mi descanso. Te amo porque eres mi fuente de armonía.

En los tiempos inciertos aumentas mi fe y cuando pierdo el norte, afianzas mi esperanza.

Gracias espíritu divino por tanta bondad y cuidado, por tus incontables bendiciones.

Antes creí que juzgabas, pero hoy sé que solo sabes amar y me comprendes cuando fallo. Gracias.

@gonzalogallog