Continuamos el camino del año litúrgico y realizamos la profesión de fe guiados por San Pedro.
Conocer a Jesús por datos, de qué es un profeta, un personaje histórico, un referente moral. Muchos han compuesto historias sobre Jesús. Otros le han cantado como una estrella, han realizado películas para responder curiosidades y se han fascinado con la figura de Jesús, pero no basta ello para hacer la profesión de fe.
Creer en Jesucristo, es una gracia de Dios del espíritu Santo, que obra en nosotros el encuentro personal con Él. Es lo que vive Pedro, que supera la mirada del Mesías a su mano que era el emperador, del líder social de un movimiento, para contemplar el enviado de Dios, el Mesías, el hijo de Dios vivo.
Una profesión de fe que se realiza en las limitaciones humanas; era Simón, qué significa caña quebradiza, el débil, el inconstante, el frágil. Así realizamos la profesión de Fe en Jesús, con toda la condición humana, que se hace contradictoria y conflictiva.
Esta profesión de fe quiere renovar nuestra vida y constituirnos en roca, transformando nuestra humanidad; de un débil a un testigo de la fe, de un violento al que muere crucificado, del que vive para sí mismo, al que dona la vida en bien de los demás. Pedro lo vivió en su existencia y todo creyente puede vivirlo a partir de un encuentro personal y vivo con Jesucristo.
Hoy profesamos la Fe junto a Pedro, con la certeza de que Dios sigue edificando su iglesia, en medio de las fragilidades humanas y las miserias de nuestra realidad histórica.
Profesamos la fe, no sólo se fundaba en ideas o sentimientos, sino con toda nuestra existencia. Creemos con lo que somos. Creemos con lo que optamos. Creemos con lo que esperamos.
Hoy nos unimos a la profesión de fe de Pedro; para amar nuestra Iglesia con sus luces y sombras, para seguir esperando en el Señor en una historia de salvación y para creer que Dios nunca nos abandona y transforma esta vida de fragilidad en roca como Pedro.
Creo Señor, para tener salvación en mi vida y mi familia. Creemos Señor con la Iglesia que nos transmite la Fe. Creemos Señor con el testimonio de Pedro que hoy seguimos acogiendo movidos por el espíritu Santo. Sigamos este camino, confiando en el Señor, creyendo en su misericordia y esperando en Él.