Partiendo de que en la democracia el poder reside en los representantes que los ciudadanos han elegidos por su voto libre y secreto, es preciso informarse antes y adecuadamente sobre cada uno, los más opinados. Indagar sobre esos distintos candidatos significa obtener información sólida respecto a sus propuestas concretas, sus opiniones en política y geopolítica, su trayectoria pública, su formación académica y experticia, su experiencia en su campo respectivo y sus posibilidades electorales reales en este momento.

Informarse sobre cuáles son los principales problemas que identifican los diferentes candidatos y cómo los priorizan, y en consecuencia cuáles son sus propuestas concretas al respecto; y qué otras propuestas distintas y novedosas proponen, ya no para solucionar problemas, sino buscando mejoras o incluso otros objetivos para el futuro. Propuestas entendidas como la manifestación de una idea, plan o proyecto, ofrecido a los ciudadanos con el objetivo de lograr su aceptación, aprobación o una respuesta específica.

Las opiniones de los candidatos sobre la política y la geopolítica desde luego que son fundamentales. Política entendida como el conjunto de decisiones, actividades y normas mediante las cuales se organiza la convivencia social, la gestión del Estado y cómo se resuelven los conflictos para buscar el bien común.

Geopolítica entendida como el estudio de cómo los factores geográficos (ubicación, recursos, territorio, clima) influyen en la política, las relaciones internacionales y el comportamiento de los Estados.

La trayectoria pública de los diferentes candidatos proporciona información pertinente sobre la coherencia de sus opiniones con sus propuestas y realizaciones, y su ética al respecto; entendida esta como su conducta pública y los principios que guían lo correcto e incorrecto, lo justo e injusto, en sus desempeños. La trayectoria pública abarca el recorrido profesional y la experiencia acumulada como funcionario del Estado, ministerios o entidades territoriales, el servicio al ciudadano y la gestión de recursos.

La formación respecto a cada uno de los candidatos es su trayectoria educativa oficial, de la escuela a la universidad y, posteriormente, debido a que consolida los conocimientos de cada uno de ellos, siendo clave para mostrar sus competencias a todos los electores. Se trata de su proceso de educación y formación, estructurado, continuo y planificado, para adquirir habilidades, competencias y actitudes necesarias para su desarrollo profesional y potenciar capacidades a corto, mediano o largo plazo.

La experiencia profesional y pública de cada candidato claramente refuerza su formación educativa, sus opiniones políticas y sus propuestas ante los problemas en los que ha operado, anticipando necesidades y ofreciendo soluciones. Experimentar es el hecho de haber sentido, conocido o presenciado algo, conduciendo a una práctica prolongada que proporciona habilidades, el conocimiento de la vida adquirido por situaciones vividas y, por supuesto, haber realizado experimentos y aprendido de ellos.

Finalmente, considerar las posibilidades reales de que el candidato escogido, en función de sus propuestas, opiniones, trayectoria pública, formación, experticia y experiencia, sea elegido, es el crucial asunto a resolver para concluir acertadamente por quién votar. Si se considera que los candidatos son los mismos con las mismas, lo correcto es votar en blanco y no abstenerse cómoda pero inútilmente, en lugar de impedir que de nuevo una minoría escoja los funcionarios debido a que la mayoría se abstiene de votar.