Como todo lo que involucra a Israel, se ha creado mucho ruido, un aluvión podría decirse, de opiniones, comentarios, condenas, rechazos y demás, por actores de la fauna mediática y de redes, tras el anuncio del Gobierno Nacional de reconocer la soberanía de Israel sobre las alturas del Golán. Precisamente esa misma semana Colombia reconocía igualmente la soberanía marroquí sobre el territorio del Sahara Occidental que lo único que generó fue bostezos.
Las alturas del Golán o meseta del Golán fué territorio sirio entre 1948 cuando concluyó mediante un armisticio la guerra de independencia de Israel y 1967 cuando fue ocupada por Israel en la guerra de los seis días. Durante ese periodo, las fuerzas sirias atacaban de manera recurrente poblaciones israelíes ubicadas en el Valle de Hula y adyacentes al lago de Tiberíades. Decenas de civiles fallecieron en esos ataques y la población tuvo que pasar largas temporadas en los refugios. Así mismo Siria amenazaba frecuentemente las fuentes de agua del mismo lago de las que se nutría Israel.
Desde la guerra de los seis días el Golán está bajo control de Israel. La resolución 242 del consejo de seguridad de la ONU del 22 de noviembre de 1967 establece que los territorios que Israel ocupó en esa guerra deberían ser devueltos, no de manera unilateral, sino siempre y cuando haya de la contraparte un reconocimiento de la soberanía e integridad territorial, establecimiento de relaciones diplomáticas plenas y compromiso de resolver de manera pacífica cualquier diferendo. En el marco de la mencionada resolución 242 Israel devolvió la totalidad del Sinai a Egipto, ocupado también en la guerra de los seis días, tras la firma de los tratados de paz de Camp David de 1978 entre los dos Estados, vigentes hasta el día de hoy.
En 1981 el parlamento de Israel promulgó una ley que extendió al Golán la legislación, jurisdicción y administración israelí sin específicamente usar el término ‘anexión’. Sin embargo, Israel en por lo menos cuatro ocasiones negoció con Siria, Assad padre e hijo, un posible retorno del Golán a cambio de un acuerdo de paz integral, negociaciones que no llegaron a buen término. Israel de ninguna manera ha descartado posibles negociaciones de paz futuras con Siria que garanticen de manera firme y verificable la seguridad de Israel.
En 2011 Siria estalló en su guerra civil lo que conllevó a un control territorial variante por diversos grupos, incluyendo el de la zona fronteriza de Siria con el Golán, con lo cual las tropas de Naciones Unidas estacionadas allí desde 1973 huyeron y nunca más volvieron. Llama la atención que una de las condenas a Colombia provino de Turquía, país que ocupa ocho mil kilómetros cuadrados de territorio sirio, habitado por kurdos, que ocupó durante la guerra civil.
La población del Golán además de los judíos que se han establecido allí desde 1967 está compuesto casi en su totalidad por la minoría drusa. Si bien los drusos mantuvieron lealtad de voz hacia Siria, esto cambio radicalmente tras el derrocamiento de Bashar el Assad por el antes yihadista, hoy estadista, Ahmad Al-Shara, quien ha tenido varios acercamientos con Israel. En julio de 2025 la minoría drusa en la región de As-Suwayda en Siria, en la frontera con Jordania fue víctima de una masacre brutal por parte de grupos árabes, yihadistas y miembros del ejército oficial sirio del Al-Shara. La pronta intervención militar de Israel salvo a los aproximadamente 700 mil drusos de un verdadero genocidio.
Desde entonces se ha acelerado vertiginosamente el pedido de nacionalidad israelí por parte de los drusos del Golán quienes ya no perciben su futuro en Siria sino en Israel donde gozan de todas las libertades