El tema de la calidad de la educación preocupa permanentemente a los países desarrollados, como que de su calidad depende buena parte del progreso de una nación. Por eso existen estudios que buscan medir cuál es la situación tanto en el nivel del bachillerato y entiendo, que ya se estaba haciendo algo hace unos años con respecto a las universidades.

Recientemente, el 8 de septiembre, la Ocde publicó el estudio que hace cada tres años, que es como el informe de calificaciones que se le entrega a los países sobre el nivel de los jóvenes de 15 años en ciencias, matemáticas y comprensión de lectura. Es el trabajo que se denomina Pisa. El nuevo informe muestra una baja del nivel de los alumnos en la escala mundial y en casos como el de Francia, muestra un deterioro aún mayor que el del promedio de los países. Sobra decir que esto ha dado lugar, inmediatamente, a una gran preocupación y, por ejemplo, una revista como Le Point, del 10 de septiembre, dos días después de publicado el informe, plantea ya desde su carátula en la parte superior y en primer lugar el resultado así: “Francia, en lo más bajo. 14 ideas para mejorar el nivel” y luego dedica seis páginas para sintetizar el informe con un titular que dice “La escuela en caída libre” y presenta las 14 ideas para mejorar el nivel suscritas cada una de ellas por diferentes expertos.

No he encontrado nada similar en Colombia y gracias a un experto en materia educativa he conocido el estudio que hizo el Banco Interamericano de Desarrollo del informe de Pisa relativo a Colombia en el 2012, que presento a continuación en sus principales observaciones, que transcribo literalmente:

  • Desde sus inicios en Pisa en el 2006, Colombia mejoró en lectura.
  • Colombia está entre los países de más bajo desempeño en Pisa 2012, más de la mitad de los colombianos se desempeñan en los niveles más bajos.
  • Colombia casi no tiene alumnos en los niveles más altos de desempeño.
  • Las mujeres colombianas son las más desaventajadas de América Latina.
  • Los alumnos más pobres se desempeñan mucho peor que los más ricos.
  • A los estudiantes de zonas rurales, les va peor que a los de zonas urbanas.
  • Los estudiantes que repiten de grado se desempeñan peor que sus pares.
  • Quienes no asistieron al preescolar por más de un año se desempeñan peor.
  • Las escuelas públicas y privadas con alumnos similares, se desempeñan igual.
  • La duración del calendario escolar no parece estar relacionada al desempeño.
  • La formación inicial de los docentes colombianos varía ampliamente.
  • Los salarios docentes son comparables a los de países de nivel de ingresos similar.
  • La muestra estudiantil del 2009, no difiere mucho de la del 2012.
  • Los cambios en las muestras no alteran la tendencia del desempeño Colombia.

Valdría la pena conocer qué se ha hecho desde el 2012, y así comparar los nuevos resultados de Pisa ahora en el 2026 con los que acabamos de transcribir. Y si no hay progresos evidentes, valdría la pena conocer cuáles son los cambios que se están introduciendo en el sistema escolar para mejorar los indicadores sobre Colombia. Y no sobraría una preocupación manifiesta de la sociedad civil y de sectores relevantes sobre la necesidad de mejorar esos índices.

Felipe Barrera, experto en educación, entrevistado por Mauricio Reina en El Tiempo, diagnostica así el resultado: “Colombia está en un equilibrio de baja calidad en la educación” el presupuesto aumenta, dice, pero “los resultados están estancados en un nivel bajo”. No hay progreso, no hay mejoras. Estancados.