Karina Bocanegra (Amazonas), Sandra Aristizábal (Quindío), Gilma Díaz (Caquetá), Olga Beatriz González (Tolima), María Eugenia Lopera (Antioquia), Yezmi Barraza (Atlántico), Kelyn González (Magdalena), Karyme Cotes (Sucre), Flora Perdomo (Huila) y Elizabeth Jay Pang (San Andrés).
Esta lista contiene los nombres y las circunscripciones de las congresistas liberales, recientemente elegidas con aval del presidente de la Dirección Liberal, César Gaviria, que resolvieron desobedecer la orden del expresidente de acompañar a Paloma Valencia en la justa presidencial que se avecina, y en un acto de independencia, auténticamente liberal, manifestaron su adhesión a la campaña de Iván Cepeda.
Es posible que en los días que faltan para el 31 de mayo, fecha prevista para la primera vuelta presidencial, muchos liberales hagan lo mismo que estas copartidarias, porque no hay razón válida alguna para que un partido que ha escrito tantas páginas en la historia colombiana termine sufragando por una candidata que representa a la más exquisita derecha, dirigida por un adversario duro de la ideología roja, como es el expresidente Álvaro Uribe.
La adhesión de estas parlamentarias favorece el triunfo de Cepeda en la primera vuelta. Quienes tenemos un conocimiento básico de la conducta electoral de los colombianos, y más que todo de los que se arropan con el trapo rojo, vemos casi imposible que terminen apoyando a la señora Valencia.
Felicito a las valientes congresistas por esa muestra de respeto a una ideología tan despreciada por el expresidente Gaviria. Los votos de estas damas harán posible el triunfo del candidato del Pacto Histórico el 31 de mayo.
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Se habla mucho en estos días de las condiciones físicas de James Rodríguez para hacer parte del seleccionado nacional que actuará en el Campeonato Mundial próximo a iniciar en Canadá, Estados Unidos y México. Hay comentaristas deportivos que juzgan que James no está apto para llevar en la espalda el número 10 del equipo que representará al país en esa competencia, y tienen un discurso monocorde según el cual el astro del equipo no es James sino Lucho Díaz.
No es válida la comparación del cucuteño con el guajiro. Ambos son excelentes futbolistas, pero su desempeño en la cancha es completamente diferente porque Lucho es el extremo izquierdo, seguramente el mejor que hay hoy en el mundo, pero nuestro consagrado James es todavía insustituible, y me atrevo a decir que es la mitad del conjunto patrio.
Lucho es imparable por la punta izquierda, pero James es insustituible como armador del equipo, como lo han hecho otros que portaron el mismo número en la espalda y como lo hacen hoy los que siguen vigentes como Lionel Messi, cuya función es ser los que transportan la pelota desde la línea de defensa hasta la delantera. Y me atrevo a decir que a pesar de sus 34 años no existe en ningún equipo un jugador que haga los pases tan precisos como los que salen de la mágica pierna izquierda de Rodríguez.
Colombia jugará un papel destacado en la contienda mundialista, que ahora tendrá 48 equipos en las diferentes canchas norteamericanas. De este alto número de conjuntos, la selección nacional es mejor que por lo menos 30 de los que comparecerán en la cita, y tengo la seguridad de que alcanzará un destacado puntaje que bien puede llevarla a la cita final.