En las elecciones del pasado 8 de marzo ocurrió un evidente cambio de política. El estruendoso fracaso del que en 2022 se denominó ‘gobierno del cambio’ introdujo en nuestro escenario político cambios trascendentales que marcarán la ruta del futuro próximo.
La novedad de más calado es sin duda la abundante presencia de mujeres en los binomios de presidente y vicepresidente que competirán en la primera vuelta. En esta misma columna nos preguntamos si había llegado la hora de elegir en nuestro país una mujer presidenta.
No es ninguna sorpresa, entonces, que la candidata más opcionada sea Paloma Valencia, cuya trayectoria parlamentaria ha sido brillante. Se trata de una mujer con sólidos estudios en derecho y filosofía. El país necesita volver a la época en la cual nuestros máximos dirigentes habían cursado estudios de verdad y sus diplomas no eran obtenidos en una supertienda de grados ubicada en Valledupar.
Pero no ha sido solamente la masiva presencia de mujeres lo que introduce cambios en el quehacer político colombiano. Una figura alternativa pero altamente preparada y educada, Juan Daniel Oviedo, obtuvo más de un millón doscientos mil votos en la consulta popular a la cual se inscribió.
La gente joven es seguidora de Oviedo y su presencia en las redes sociales es importante. Una estudiante universitaria me dijo que Oviedo popularizó su comentario de que estaba “buscando chamba” en la presidencia. Pero también hay que destacar que tres influenciadores fueron llevados al Congreso por votaciones de jóvenes.
Los partidos políticos llamados ‘tradicionales’ se diluyen cada vez más. Con perspectiva histórica, esta realidad produce cierta nostalgia y es injusta con el papel estructurador que desde mediados del siglo XIX desempeñaron el liberalismo y el conservatismo.
Algunos ciudadanos se preguntan si es justo con el conjunto de la sociedad cargarle al erario público el costo de las campañas políticas vía consulta. La realidad acaba de demostrar que varios participantes tenían que saber de antemano que sus probabilidades de triunfo eran mínimas, pero para estos ‘sin futuro’ la reposición por voto se convierte en un incentivo perverso.
Quizás la mejor lección que dejan las elecciones del 8 de marzo es la imperiosa necesidad de reconstituir partidos políticos serios, que dentro de su dinámica natural ejerzan el papel de seleccionadores eficientes de candidatos.
Algo digno de toda crítica es la inentendible actitud del actual presidente, enfocado a criticar de manera sistemática la imparcialidad de los resultados electorales. La censura a este exabrupto proviene tanto de los estamentos internos que cuidan los resultados electorales, como de los observadores internacionales que siguen sin entender las actuaciones de este presidente.
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Posdata: ¿Quién le dijo al presidente Trump que iniciara en estos momentos la brutal guerra contra Irán? El fanatismo religioso ha llevado a la sociedad iraní a generar extremistas cuyo radicalismo es difícil de entender para los ojos occidentales.
Ninguno de los centenares de asesores de Trump le hizo notar que en unos pocos meses se inicia en Estados Unidos el Mundial de Fútbol. Desde los trágicos Juegos Olímpicos de Múnich en 1972 se sabe que a los fanáticos les atraen estos eventos para cometer sus acciones terroristas.