Esta semana se dio a conocer que la justicia de Haití investiga ahora a la viuda del asesinado presidente Jovenel Moïse como posible responsable del magnicidio ocurrido el 7 de julio de 2021, que dejó involucrados a 17 militares colombianos.

Fue la abogada Sondra Macollins Garvin, quien defiende a los colombianos, la que en diálogo con Semana, explicó el caso que ahora involucra a Martine Moïse, viuda presidencial.

“Según el relato de la viuda, ella tuvo tiempo de ir y esconder a sus hijos en el baño. Luego regresó al cuarto y allí fue herida de bala en un brazo, se tiró al piso y se hizo la muerta, a pesar de que en este instante el homicida le pegó varios tiros a su esposo, uno de ellos en sus partes genitales y un último tiro de gracia en su cabeza”, dijo Macollins.

Sondra Macollins Garvin, es la abogada penalista que defiende a los colombianos en Haití. | Foto: Guillermo Torres Reina

Según la litigante, se suponía que los mercenarios tenían la orden de matarlos a todos, pero, para fortuna de la mujer, solo le dieron en el brazo y pensaron que ya había muerto. “En su relato, ella cuenta que el colombiano le puso una linterna en el ojo para mirar si estaba viva. Y dice que fue ahí cuando se hizo la muerta. Eso no pasa en la vida real. Cuando a uno le ponen una linterna en el ojo, la reacción del cuerpo es muy diferente si se está muerto a si se está vivo. Además, si al presidente lo remataron con un tiro de gracia, por qué no habrían de hacerlo con ella. No tiene sentido. En política, en criminalística, no tiene sentido esa narración, porque, además, el único muerto fue el presidente. Ni a las mascotas ni a los hijos, que estaban en el baño, ni a los nueve policías que lo cuidaban les pasó nada”.

Así, con este argumento, Macollins se refirió al por qué ahora la justicia se centra en la viuda de Jovenel Moïse. “Se supo que la esposa tenía una vinculación muy cercana con el primer ministro de Haití, que había sido destituido por su esposo el día anterior a los hechos. Él, además, es quien hace un seguimiento muy detallado tras el asesinato. La recibe cuando ella regresa del atentado, la lleva a las honras fúnebres y él es quien coordina el operativo del entierro del presidente. Y se supone que él estaba destituido. Su papel en el poder había sido muy cuestionado por el presidente Moïse”.

El crimen del presidente se consumó el 7 de julio del 2021. | Foto: 2018 Manuel Medir

Para ella, quien ha estado abogando por un proceso justo para los colombianos, no sería de extrañar que esto sea un entramado de amor, pues, según contó, son muchos los que ya tienen sospecha de la relación entre la viuda de Moise, y el Primer Ministro.

“El periodismo de Haití, de República Dominicana y en la gente de Haití se rumora que había una vinculación amorosa entre ambos y que esa sería la razón por la cual el presidente lo destituyó y nombró a Ariel Henry, quien hoy es el presidente interino. Entonces es una serie de detalles que estaban en el aire, hasta que la Fiscalía empezó a cuestionarlos. Ahí queda claro que no coinciden los hechos. Ni ella ni sus hijos aparecieron en el proceso a dar declaraciones. El juez Voltaire entonces decidió librar orden de captura en su contra”.

Dicha orden de captura, luego de que Martine Moïse se negara a cooperar con la investigación, corresponde a octubre de 2023, pero no se ha podido realizar porque la viuda no está en el país.

Los funcionarios asisten a una ceremonia en honor del fallecido presidente haitiano Jovenel Moise en el Museo Nacional del Panteón en Puerto Príncipe, Haití, el 20 de julio de 2021. | Foto: AFP or licensors

Ahora bien, sobre la suerte de los colombianos, Macollins explicó que este cambio en los coautores del crimen significa que la justicia ha reconocido que el relato de los ellos es cierto. “Ya fueron escuchados y están aclarando cuál era su rol dentro de toda esta situación. La mayoría de ellos ni siquiera entraron a la casa. Otros apenas llegaron hasta el primer piso y esposaron a los policías. Los colombianos realmente fueron llevados ahí de gancho ciego, por lo menos los 17 que están en Haití. Los que deben responder por los hechos son los que ordenaron el supuesto operativo de captura y los que lo dieron de baja. Nadie va a poder demostrar que ellos son los homicidas”, explica.

Y añadió que la Fiscalía ahora no tendrá que probar que ellos lo asesinaron porque ya no los acusan de eso. “A los colombianos que sí entraron a la casa y que estuvieron en la habitación del presidente los asesinaron y luego quemaron sus cuerpos, algo que nunca se puede hacer cuando hay una muerte violenta sin hacer una necropsia, pero allá no existe nada de eso. Sigue siendo grave para los colombianos porque en Haití la complicidad da cadena perpetua. Si ellos tuvieran un juicio justo, saldrían inocentes y libres”, concluyó la penalista.