El analista internacional Meir Javedanfar terminó abruptamente una entrevista en directo al activarse las sirenas de alerta en Tel Aviv, en Israel, que advertían sobre un eventual ataque lanzado por Irán.
La señal de emergencia obligó al experto a dirigirse a un refugio mientras dialogaba con Noticias Caracol sobre la escalada militar desatada tras la ofensiva emprendida el sábado 28 de febrero por las naciones de Israel y Estados Unidos.
En la conversación analizaba las implicaciones que tendría para Teherán la muerte del líder supremo, Ali Jameneí, cuyo fallecimiento fue anunciado por el presidente estadounidense Donald Trump. El mandatario infirmó que Jameneí “no pudo evadir nuestra inteligencia ni nuestros sofisticados sistemas de rastreo” y que, en coordinación con Israel, ni él ni otros altos dirigentes lograron escapar del operativo.
Javedanfar sostuvo que, durante casi 37 años en el poder, el ayatolá promovió abiertamente la eliminación del Estado israelí y respaldó a organizaciones responsables de ataques contra ciudadanos israelíes en distintos países. Según explicó, el líder supremo concentraba la última palabra en las decisiones clave del país, desde asuntos de defensa y economía hasta la validación de candidaturas y resultados electorales.
“Era un dictador”, afirmó el analista, al señalar que, pese a los intentos de sectores reformistas por impulsar cambios a través de elecciones y la llegada de presidentes con agendas más moderadas, el líder supremo bloqueó cualquier transformación estructural del sistema político iraní.
También calificó como uno de los episodios más críticos del mandato de Jameneí las jornadas del 7 y 8 de enero de este año, cuando, según indicó, la represión de las protestas dejó entre 10.000 y 30.000 muertos.
Sobre la noticia de su fallecimiento, que en ese momento aún no había sido confirmada oficialmente por el régimen, Javedanfar aseguró que, de acuerdo con testimonios de iraníes dentro y fuera del país, la reacción ha sido de celebración entre amplios sectores de la población. A su juicio, muchos responsabilizan a Jameneí por graves violaciones a los derechos humanos, incluidas ejecuciones, torturas y abusos sistemáticos en centros de detención.
El analista agregó que tras la represión de enero surgieron voces que pedían una intervención extranjera contra el régimen. En ese contexto, consideró que la eventual muerte del líder supremo podría fortalecer a los movimientos opositores internos y aumentar la confianza de quienes buscan un nuevo levantamiento contra las autoridades iraníes, aunque advirtió que el desarrollo de los acontecimientos dependerá de lo que ocurra en los próximos días.
El analista describía en directo el ambiente de tensión permanente que se vive en Tel Aviv ante la amenaza constante de misiles, cuando volvió a sonar una alarma que obligaba a buscar resguardo.
“Prácticamente cada hora hay un ataque. Tenemos que bajar al búnker con frecuencia, pero desde el 7 de octubre estamos acostumbrados. Hemos atravesado muchas guerras y ofensivas, tanto de Irán como de Hamás y otros grupos”, explicó.
Reconoció que la situación es compleja, aunque sostuvo que la población intenta mantener la calma. “Es difícil, pero creemos que esta será la última lucha, porque el régimen iraní ha respaldado a los grupos que atacaron a Israel. No es fácil, sobre todo con los niños, pero no tenemos alternativa”, agregó.
Subrayó además que, pese a las diferencias internas frente a las políticas del primer ministro, Benjamin Netanyahu, el sentimiento predominante es de defensa nacional. “Ha sido muy duro, pero es nuestro país. Tenemos que defenderlo. Solo tenemos una patria y debemos protegerla”, afirmó.
Al referirse al impacto en los menores, admitió que la experiencia de correr a los refugios resulta especialmente angustiante para ellos. “Les hablamos y tratamos de explicarles que esto pasará. Intentan seguir con su rutina: juegan con amigos, participan en programas organizados para niños y continúan sus estudios de manera virtual, con clases por Zoom. También recibimos instrucciones claras sobre cómo actuar”, relató.
En ese momento interrumpió la conversación: “Está sonando otra alarma. Perdón, pero debo irme al refugio, así lo indican las instrucciones del ejército”, dijo antes de desconectarse.
La entrevista concluyó en medio de un nuevo episodio de alerta. De acuerdo con el gobierno israelí, los ataques sobre Tel Aviv dejaron “a una mujer de unos 40 años con heridas graves” y más de 20 personas lesionadas.