Un hombre de 48 años fue reprendido por la Policía japonesa después de dejar solo durante varias horas a su hijo de 7 años en el Monte Fuji, mientras continuaba el ascenso hacia la cima acompañado por su otro hijo.
El hecho ocurrió el jueves 20 de agosto en la ruta Fujinomiya, en el lado de la prefectura de Shizuoka. El menor fue encontrado solo cerca de la sexta estación de la montaña, a unos 2500 metros sobre el nivel del mar, y quedó bajo protección policial.
De acuerdo con medios locales, el niño había iniciado la caminata junto con su padre y su hermano mayor, un estudiante de secundaria. Sin embargo, durante el recorrido manifestó que estaba cansado y no quería continuar. Ante esta situación, el padre le habría dicho que esperara en el lugar mientras él seguía ascendiendo con el otro menor.
La situación se volvió aún más preocupante porque, según TV Asahi, el niño aseguró que su padre le había indicado que debía esperar aproximadamente ocho horas. El menor no tenía dinero y únicamente contaba con algunos bocadillos y una bebida.
El pequeño permaneció sentado solo en una banca cerca de un refugio de montaña. Un trabajador del lugar lo encontró y, al percatarse de que no estaba acompañado por ningún adulto, alertó a las autoridades alrededor de las 7:40 de la mañana.
La Policía logró localizar al padre cerca de la octava estación y le pidió que regresara por su hijo. Cuando volvió, los agentes le entregaron al menor después de reprenderlo severamente por haberlo dejado solo en la montaña. El niño no sufrió lesiones.
“Aunque eso signifique tener que renunciar a subir juntos la montaña, dejar atrás a un niño es inaceptable”, le reprochó un agente de policía.
El hombre, residente en Nagoya, reconoció ante las autoridades que había actuado de manera negligente y ofreció disculpas por su decisión. La Policía japonesa le recordó que, durante una excursión en grupo, especialmente cuando participan niños, el recorrido debe adaptarse a la persona con menor capacidad física y los integrantes no deben separarse.
El caso también puso de relieve los riesgos de caminar por el monte Fuji. Aunque es uno de los principales destinos turísticos de Japón, las condiciones en la montaña pueden cambiar rápidamente y la altitud representa un desafío adicional para los excursionistas.
Las autoridades insistieron en la importancia de mantener juntos a los grupos durante los ascensos y evitar dejar a menores sin supervisión en zonas de montaña.