Humberto y Ana Luz Zepeda, los padres de Nicolás Zepeda, esperan el primer día del juicio de apelación de Nicolás Zepeda. | Foto: AFP or licensors

“Hacía uno o dos días que estaba en Besanzón. Entré para llamar a la puerta de Narumi y ver si podía ir a tomar un café”, declaró en francés desde el banquillo de los acusados del tribunal de Vesoul (este).

Zepeda, de 32 años, apeló la condena en 2022 a 28 años de prisión por el asesinato premeditado de Kurosaki, cuyo cadáver no apareció. En el juicio en curso se enfrenta de nuevo a cadena perpetua.

Su declaración sobre la presencia en el edificio días antes de la desaparición de Kurosaki sorprendió al tribunal, cuyo presidente, François Arnaud, preguntó por qué entró en la residencia.

Sylvie Galley, abogada de la familia del estudiante japonés asesinado Narumi Kurosaki, sostiene algunas fotografías de Narumi Kurosaki, en el primer día del juicio de apelación de Nicolás Zepeda, | Foto: AFP or licensors

El acusado aseguró que había omitido esa información porque le daba “vergüenza” reconocer que quería reanudar su relación. “Ahora ya no tengo miedo. Estoy aquí para decirles todo. Si alguna vez mentí u omití algo, se lo diré”, agregó.

El giro vino de la presión de su propio abogado defensor, Renaud Portejoie, tras el testimonio de una antigua estudiante, Nadia Ouaked, que afirmaba haberlo visto en una cocina de la residencia.

“Vi a un chico sentado en el suelo detrás de la puerta, acurrucado. (…) Tenía los ojos hinchados, como si hubiera llorado mucho (...) Me dio pena”, agregó la joven de 31 años.

Nicolás y su exnovia, Narumi. | Foto: AFP or licensors

“Está escuchando. Ella no está aquí para saldar cuentas. Le dio pena”, dijo Portejoie a su cliente. “Manifiestamente, ella no miente. Le digo lo que pienso. ¿Está seguro de que usted no entró en la cuarta planta?”, le preguntó.

“Se trata de dos cambios importantes en las declaraciones”, celebró el fiscal, Étienne Manteaux. El proceso en apelación está previsto hasta el 22 de diciembre.