Una buena parte de la ciudadanía del Estado de Alabama, en los Estados Unidos, se encuentra indignada luego de que las autoridades pusieron en libertad bajo fianza a un ciudadano señalado de haberle quitado la vida a una joven porrista cuando ambos se encontraban en una fiesta.
Los principales afectados por esta decisión son los familiares y personas allegadas a la víctima. Ellos alegan estar sin garantías por parte de las autoridades, posterior a la decisión judicial.
Steven Tyler es el nombre del sujeto, quien fue liberado del condado de Jefferson este martes 3 de febrero del 2026, luego de que haya pagado una fianza de aproximadamente 118 millones de pesos. Sin embargo, seguirá vinculado a la investigación judicial e incluso el juez del caso ordenó que use un dispositivo de monitoreo electrónico en su tobillo.
Sobre la víctima, se trata de Kimber Mills, una estudiante de 18 años que se encontraba cursando el último año de secundaria. En su colegio, además de las clases, se dedicaba a ser porrista de los equipos deportivos escolares.
Durante la fiesta en la que coincidió con su victimario y que se llevó a cabo cerca de una hoguera en la ciudad de Pinson en octubre del 2025, recibió un disparo en la cabeza que la dejó en coma y conectada conectada a un soporte vital durante su hospitalización. Sin embargo, unos días después su familia tomó la dura decisión de desconectarla, respetando el deseo que tenía de donar sus órganos.
“Era una niña llena de vida, siempre sonriendo, y ahora solo queremos que se haga justicia”, dijo un familiar de la joven.
Las autoridades entre sus informes señalan que el ataque contra Mills sucedió minutos después de que Tyler se le acercara con el propósito de entablar una conversación con ella. Pero como la adolescente se negó a atenderlo, el hombre expresó su indignación con una fuerte discusión en la que sacó de su bolsillo un arma de fuego y comenzó a lanzar varios disparos contra las personas que estaban presentes en el lugar.
Un joven de 21 años, que es uno de los sobrevivientes al ataque armado y se recupera en el hospital tras resultar con lesiones graves, relató que intentó proteger a Kimber Mills y a sus demás amigos de los actos violentos del agresor. De hecho, él había recibido una advertencia sobre el comportamiento del acusado hacia la víctima mortal, minutos antes de que sucedieran los trágicos hechos.
Tanto la hermana de Mills como sus demás familiares viven cada instante con temor desde que se enteraron de que el agresor fue dejado en libertad. Aun así, no van a descansar hasta que se haga justicia.
“Saber que está afuera me produce una ansiedad enorme. Me quedaré en casa. Justicia para Kimber, eso es todo lo que pedimos”.