El calendario astronómico de 2026 inicia con uno de los eventos más esperados por la comunidad científica y los aficionados a la observación sideral. El próximo 17 de febrero, el cielo será testigo de un eclipse solar anular, un fenómeno popularmente conocido como “anillo de fuego”.

Durante este evento, la Luna se posicionará entre la Tierra y el Sol en su punto más alejado de la órbita terrestre, lo que impedirá que cubra el disco solar por completo, dejando visible una brillante aureola dorada en los bordes.

El fenómeno, que se extenderá por más de cuatro horas, será visible principalmente en el hemisferio sur. (Imagen de referencia). | Foto: El País

Este proceso de superposición no es técnicamente un eclipse total, sino una alineación donde el tamaño aparente de la Luna es menor al del Sol.

Según los registros oficiales, el fenómeno tendrá una duración total de 271 minutos, iniciando a las 9:56 a. m. TU (Tiempo Universal) y finalizando a las 2:27 p. m. TU. El momento de máxima expresión, cuando el anillo de fuego sea perfectamente visible, ocurrirá sobre las 12:11 p. m. TU, con una duración de aproximadamente dos minutos y 20 segundos.

La trayectoria de este fenómeno astronómico estará concentrada principalmente en la región antártica, en el extremo sur del planeta. Sin embargo, debido a la amplitud de la sombra, el eclipse podrá ser apreciado desde los continentes que colindan con este hemisferio, incluyendo regiones de Sudáfrica y Suramérica.

Los observadores ubicados en los océanos Atlántico Sur e Índico también tendrán una posición privilegiada para registrar este evento único.

Para los interesados en seguir el evento desde Colombia, es fundamental realizar la conversión horaria sumando cinco horas al Tiempo Universal (TU).

Aunque la visibilidad en el norte del continente será limitada en comparación con el sur, el evento marca el inicio de una serie de fenómenos que incluyen una luna de sangre el 3 de marzo y un eclipse solar total el 12 de agosto, el cual atravesará Groenlandia, Islandia y España.

Castilla y León como comunidad privilegiada para su visualización a nivel mundial. | Foto: Captura de pantalla

Mirar directamente al Sol durante un eclipse anular puede causar daños irreversibles en la visión, ya que la radiación solar sigue presente en la aureola visible. Por ello, las autoridades científicas recomiendan el uso estricto de lentes protectores certificados o filtros especiales para telescopios.

En caso de no contar con equipos profesionales, se sugiere emplear métodos de proyección indirecta, como el uso de cajas con agujeros o espejos que reflejen la imagen sobre una superficie lisa.

La NASA y diversos observatorios internacionales han señalado que la precisión de los cálculos permite prever que la fase de anularidad será una referencia para estudios sobre la atmósfera solar.