El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo el jueves que espera no tener que usar la fuerza militar contra Irán y que planeaba mantener más conversaciones con Teherán sobre un posible acuerdo nuclear.
“Durante mi primer mandato reforcé las fuerzas armadas, y ahora tenemos un grupo que se dirige a un lugar llamado Irán, espero que no tengamos que usarlo”, dijo Trump a los periodistas en el estreno de un documental sobre su esposa Melania.
Cuando le preguntaron si mantendría conversaciones con Irán, Trump afirmó: “He tenido y estoy planeando tenerlas. Sí, tenemos muchos barcos muy grandes y muy poderosos navegando hacia Irán ahora mismo, y sería genial no tener que usarlos”.
La advertencia de Trump no pasó desapercibida en Teherán. Irán prometió bombardear “de inmediato” las bases y portaviones estadounidenses si Washington cumple la amenaza de atacarlo, luego de de que la Unión Europea designara “organización terrorista” a los Guardianes de la Revolución, y la ONU llamara a evitar una crisis.
Sometido a una creciente presión tras la represión brutal de manifestaciones antigubernamentales, que según las oenegés dejó miles de muertos, Irán contraataca verbalmente a las amenazas aunque sin cerrar la puerta al diálogo.
El miércoles el presidente estadounidense, Donald Trump, exigió un acuerdo sobre el programa nuclear iraní y advirtió que el “tiempo se acaba” antes de un posible ataque, “peor” que el llevado a cabo en junio pasado contra instalaciones nucleares iraníes.
Washington ha desplegado durante los últimos días fuerzas navales en el Golfo, incluido el portaviones Abraham Lincoln.
Un portavoz del ejército iraní, el general Mohamad Akraminia, advirtió más temprano ante la situación en la televisión estatal que “se dará una respuesta contundente de forma inmediata” a cualquier ataque.
Añadió que los buques de transporte de aeronaves estadounidenses tienen graves vulnerabilidades y hay “muchas” bases de ese país que se encuentran “dentro del alcance” de sus misiles.
El jefe del ejército, Amir Hatami, también prometió una “respuesta aplastante” y anunció que ha equipado a los regimientos de combate con 1.000 drones.
Citado por la agencia de noticias oficial Irna, el vicepresidente primero, Mohammad Reza Aref, afirmó que el país debe estar alerta: “Hoy debemos estar preparados para un estado de guerra”, dijo.
“Nuestra estrategia es que nunca iniciaremos una guerra, pero si se nos impone, nos defenderemos”, afirmó.
Irán ha amenazado, asimismo, con bloquear el estrecho de Ormuz, un paso clave para el transporte mundial de petróleo y gas natural licuado.
“Terrorista”
Los ministros de Relaciones Exteriores de los 27 países de la UE también apretaron las clavijas designando como “terrorista” a los Guardianes de la Revolución, brazo armado de la República Islámica. Los acusa de orquestar la sangrienta represión de las manifestaciones antigubernamentales de enero.
“Cualquier régimen que mate a miles de sus propios ciudadanos trabaja para su propia perdición”, afirmó la jefa de la diplomacia del bloque, Kaja Kallas, aunque estimó que Oriente Medio no necesita una “nueva guerra”.
“‘Terrorista’, así es como se califica a un régimen que reprime con sangre las manifestaciones de su propio pueblo”, reaccionó la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.
Israel, enemigo jurado de Irán, lo calificó de “decisión histórica”. Pero el canciller iraní, Abás Araqchi, consideró la decisión de “error estratégico importante”. “Europa aviva el fuego”, dijo.