Un trágico siniestro aéreo conmocionó a los habitantes del gigante suramericano durante la mañana de este domingo 14 de junio.
El lamentable hecho se produjo en la zona suroeste de Río de Janeiro, donde dos aeronaves de ala rotatoria colisionaron de forma violenta mientras se encontraban realizando maniobras de vuelo, precipitándose de manera inmediata hacia una zona urbana densamente transitada.
El Cuerpo de Bomberos de Río de Janeiro se desplazó de forma urgente hasta el lugar de los hechos tras ser alertado sobre la emergencia a las 8:59 de la mañana.
Los socorristas confirmaron que el impacto destruyó por completo ambas estructuras y que, debido a la gravedad de la colisión, seis personas perdieron la vida de forma instantánea, correspondiendo a la totalidad de los tripulantes y pasajeros de las aeronaves.
Las autoridades de emergencia locales desplegaron un robusto operativo de contingencia en la manzana comprendida entre la Avenida das Américas y las calles Beth Lago y Rivadávia Campos.
El portavoz de la institución de rescate, el mayor Fábio Contreras, atendió a los medios de comunicación en el sitio del desastre y certificó que el aparatoso accidente automovilístico y aéreo no dejó ningún sobreviviente.
La trayectoria de caída de los aparatos culminó en un predio privado perteneciente a una estructura eclesiástica abandonada, espacio que actualmente se encuentra alquilado bajo fines comerciales por la firma automotriz BYD.
Uno de los helicópteros experimentó una fuerte detonación térmica en el instante exacto de tocar la superficie del estacionamiento, desatando una conflagración de grandes proporciones que se propagó con rapidez.
El incendio resultante del impacto alcanzó una zona de parqueadero donde se encontraban estacionados cerca de 20 vehículos eléctricos, desatando explosiones secundarias que complicaron las labores de extinción por parte de las unidades bomberiles.
La otra aeronave involucrada en el siniestro aéreo cayó a pocos metros de distancia de la zona de fuego y, aunque quedó totalmente destruida, su estructura no fue consumida por las llamas.
A pesar de que diversos fragmentos metálicos y restos de los fuselajes salieron proyectados hacia las calles aledañas de Recreio dos Bandeirantes, los organismos de socorro confirmaron que no se registraron heridos en tierra. Residentes del sector registraron en video la densa columna de humo negro que se elevó sobre el cielo de la ciudad costera, imágenes que rápidamente se viralizaron en las plataformas digitales.
Las agencias de investigación aeronáutica de la nación suramericana asumieron el control del área afectada para recopilar los elementos materiales probatorios y analizar los restos técnicos de los dispositivos de navegación.