Nuevos detalles han salido a la luz sobre el accidente del avión Hércules de la Fuerza Aeroespacial Colombiana ocurrido en el departamento de Putumayo, una tragedia que dejó decenas de víctimas y sigue bajo investigación por parte de las autoridades.

La Inspección General de la Fuerza Aérea Colombiana (FAC) ha comenzado a revelar piezas fundamentales sobre las causas del accidente aéreo. Las primeras conclusiones apuntan a que la aeronave se encontraba en condiciones óptimas para su operación y que factores como el peso no habrían sido determinantes en el siniestro.

El comando de la Fuerza Aeroespacial certificó que el peso de despegue del FAC 1016 estaba por debajo del límite permitido para las condiciones de la pista en Putumayo. | Foto: AFP or licensors

De acuerdo con información revelada por el general Carlos Fernando Silva, comandante de la Fuerza Aeroespacial, el Hércules C-130 cumplía con los límites técnicos establecidos para este tipo de operación.

“La aeronave iba a despegar con un peso de 133.000 libras. En Puerto Leguízamo, este tipo de avión puede despegar hasta con 139.000 libras, y su peso máximo de operación en una pista adecuada es de 155.000 libras”, aseguró.

En línea con estos hallazgos, las autoridades han reiterado que el vuelo correspondía a una misión de transporte militar con personal plenamente capacitado. A bordo de la aeronave viajaban 126 personas, de las cuales 11 hacían parte de la tripulación como parte de una decisión operativa orientada a fortalecer la seguridad durante el trayecto.

Según explicó el comandante Silva, “llevaba una tripulación adicional para aumentar la alerta situacional. No iba ningún alumno”, precisó.

En cuanto a la operatividad de la aeronave, de acuerdo con los reportes oficiales, el avión, identificado con matrícula FAC 1016, fue fabricado en 1983 y acumulaba más de 13.500 horas de vuelo.

Pese a su antigüedad, desde la Fuerza Aeroespacial Colombiana se ha insistido en que contaba con mantenimiento al día, incluyendo inspecciones recientes y certificación de aeronavegabilidad vigente hasta diciembre de 2027.

Desde el Ministerio de Defensa de Colombia, en medio de la Comisión Sexta del Senado, se reiteró que no se envían aeronaves con fallas a misiones operativas.

El general López Barreto afirmó que “nunca hemos mandado soldados en aeronaves con fallas" y agregó que “la selección de nuestros oficiales, suboficiales, pilotos y técnicos es muy rigurosa. No es por amiguismos ni por amistades”, destacando el cumplimiento de los protocolos.

La aeronave Hércules FAC 1016 contaba con certificación de aeronavegabilidad vigente y mantenimientos recientes al momento del accidente. | Foto: Alexandra Ruiz

Asimismo, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez Suárez, defendió la integridad de la flota actual: “Cada aeronave a la que se sube un personal es porque puede volar, es seguro volar”, remarcó, asegurando que los aviones en servicio operan bajo óptimos estándares de seguridad.

En medio de la investigación del accidente en Puerto Leguízamo, Putumayo, del pasado 23 de marzo, los expertos continúan evaluando distintos factores que pudieron influir en el accidente, entre ellos condiciones meteorológicas, posibles errores humanos o fallas no evidentes en los sistemas de la aeronave.

Por ahora, las hipótesis relacionadas con sobrepeso o deficiencias operativas han sido descartadas en los análisis preliminares.