Se siguen conociendo detalles del feminicidio que ocurrió dentro de la cárcel La Modelo de Bogotá y que ha encendido las alarmas con respecto a los protocolos de seguridad.
Durante la jornada de visitas del pasado sábado 22 de agosto, una mujer que ingresó al pabellón 13 para reencontrarse con su pareja fue hallada sin vida dentro de una celda.
El señalado agresor fue identificado como William Rafael Martínez Alvarino, un hombre de 45 años oriundo de Talaigua Nuevo, Bolívar, quien reconoció abiertamente ante las autoridades penitenciarias ser el responsable del crimen.
El hecho causa revuelo debido a que ocurrió en un espacio de custodia e inspección a cargo del Inpec.
Según El Tiempo, el hombre está pagando una condena de 21 años por intento de feminicidio de su antigua pareja y madre de sus tres hijos, ocurrido en octubre de 2015 al sur de Bogotá.
En aquella ocasión, el agresor no cumplió una orden de alejamiento y le propinó más de 20 puñaladas a su expareja en el rostro, cuello y abdomen.
Pese a que su defensa intentó tipificar la agresión como una agresión familiar, los jueces determinaron que se trataba de un intento de feminicidio y le dieron la larga condena.
Otro detalle es que tan solo cuatro días antes del asesinato en el penal, la justicia le había negado una solicitud de prisión domiciliaria.
Este crimen dentro de La Modelo deja cuestionamientos sobre los protocolos de seguridad del Inpec. Las autoridades buscan establecer qué tipo de arma utilizó el agresor, cómo ingresó el elemento a la celda y por qué el personal de guardia no detectó la agresión en pleno horario de visitas.
Frente a los hechos, el ministro de Justicia, Iván Cancino, rechazó el ataque y ordenó investigaciones inmediatas para esclarecer las fallas y determinar si existieron omisiones por parte de los funcionarios de turno.
Cabe recordar que, tras una serie de hechos de violencia contra las mujeres registrados en distintas regiones del país en los últimos meses, la Defensoría del Pueblo pidió a la justicia que se apliquen las penas correspondientes.
“La manifestación más extrema de las violencias basadas en género” y suele estar precedida por patrones de control, amenazas, agresiones y aislamiento que restringen progresivamente la autonomía de las mujeres. Señaló que su prevención exige identificar e interrumpir esas violencias antes de que se produzcan daños irreparables.
Por ahora, las investigaciones dictarán si hubo un caso de negligencia en el hecho sucedido dentro de La Modelo y determinarán responsabilidades.