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Mujer es secuestrada en Cajibío; así fue como Katherin Yulieth Camayo terminó en poder sujetos armados
El caso se presentó en una estación de servicio de esta población del centro del Cauca.
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24 de ago de 2026, 11:21 a. m.
Actualizado el 24 de ago de 2026, 11:21 a. m.
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En la noche del sábado 22 de agosto, una mujer fue secuestrada por hombres fuertemente armados en el municipio de Cajibío, Cauca, confirmaron fuentes oficiales de dicha población del centro del departamento.
Se trata de Katherin Yulieth Camayo, quien fue intimidada y obligada a abordar una camioneta mientras cumplía con sus labores en una estación de gasolina de ese municipio, desapareciendo con rumbo desconocido ante la mirada de miedo de quienes se encontraban a esa hora en el lugar. Estos últimos fueron los encargados de reportar lo sucedido a los familiares y autoridades.

El caso provocó preocupación entre los habitantes del municipio, debido a la manera en que se habría producido la retención de la mujer mientras cumplía con su jornada laboral.
De acuerdo con el reporte, las autoridades trabajan para establecer las circunstancias en las que se produjo el hecho y determinar quiénes serían los responsables de la retención, la cual se registra en una de las zonas donde se presenta una intensa disputa territorial entre grupos armados al margen de la ley.
Mientras tanto, la familia de Katherin Yulieth Camayo pidió que se respete su vida y que sea liberada en el menor tiempo posible. La angustia aumentó ante la falta de información sobre el lugar al que habría sido llevada, indicaron los periodistas que reportaron este caso ante los medios de comunicación.
Por ahora avanzan las labores de búsqueda, de ahí que familiares y allegados mantienen el llamado para que cualquier información que permita localizar a Katherin sea comunicada a las autoridades.
El caso de Katherin no es un hecho aislado. Cajibío se ha convertido en uno de los municipios del Cauca con mayor presión de grupos armados ilegales en los últimos meses, y la retención de civiles se ha vuelto una dolorosa constante entre las comunidades, las cuales claman para que termine o cese el conflicto en esta parte del país.
La grave situación de orden público que durante varios días golpeó al corregimiento de Ortega, zona rural de Cajibío, no solo dejó un amplio saldo de personas heridas y familias desplazadas, sino también denuncias sobre la retención de civiles en medio de la confrontación entre las disidencias de las Farc, el Ejército y estructuras de autodefensa campesina.
Uno de los casos que generó preocupación fue el de los hermanos Juan Pablo Camayo Huila y Yainer Camayo Huila, dos jóvenes de la vereda La Palma Chaux que fueron sacados de su vivienda por hombres armados vestidos con prendas militares, en hechos ocurridos hacia las 4:00 de la tarde del miércoles 12 de agosto, cuando seis hombres llegaron hasta su vivienda portando armas de largo alcance.

Este tipo de hechos se repitió en el corregimiento La Venta, también en jurisdicción de Cajibío, donde hombres armados interceptaron a otro ciudadano y se lo llevaron con rumbo desconocido.
La reiteración de estos hechos incrementó la preocupación entre los habitantes, quienes advierten sobre un deterioro de las condiciones de seguridad en varias zonas rurales y urbanas del municipio.
Y es que esta región del suroccidente del país enfrenta una preocupante escalada de secuestros que ya deja doce civiles privados de la libertad en diferentes municipios, evidenciando el deterioro de la seguridad y el fortalecimiento del control territorial de los actores armados ilegales.
El secuestro, una práctica que durante varios años había disminuido considerablemente, vuelve a aparecer con fuerza tanto en el centro como en la costa del departamento.
Por eso organizaciones sociales advierten que la expansión de grupos armados ilegales, la disputa por corredores estratégicos y economías ilícitas, así como las dificultades para garantizar una presencia permanente del Estado, han permitido que este delito resurja con especial intensidad, como queda demostrado con el caso de Katherin Yulieth Camayo.


Soy comunicador social de la Universidad Santiago de Cali y periodista radicado en Popayán desde hace más de 15 años, pero con nacionalidad caleña. Además, soy reportero judicial en una de las regiones más hermosas del mundo, el Cauca.








