Una tensa situación de orden público se registra en la zona rural del municipio de Santander de Quilichao, en el norte del departamento del Cauca, tras los enfrentamientos armados entre integrantes del Ejército Nacional y disidentes del frente Dagoberto Ramos de las Farc, uno de los grupos armados ilegales con mayor presencia en esta región del país.
De acuerdo con el reporte entregado por militares que están en la zona, los combates se presentaron sobre la vía que comunica a Santander de Quilichao con el municipio de Caloto, un corredor estratégico tanto para la movilidad de la población civil como para las operaciones de la fuerza pública. En este mismo eje vial, los alzados en armas habrían instalado un cilindro explosivo, lo que incrementó la preocupación entre los habitantes del sector y obligó a las tropas a activar los protocolos de seguridad.
De acuerdo con lo informado por los militares, el artefacto fue ubicado específicamente sobre la carretera que conecta la zona urbana de Santander de Quilichao con el corregimiento de El Palo, en el sector conocido como Parque Lineal. Esta situación generó alarma en la comunidad, debido al alto riesgo que representa la presencia de explosivos en una vía de frecuente tránsito.
“Este hostigamiento se produjo luego del lanzamiento de explosivos en la vía que comunica a Caloto con Villa Rica, lo que evidencia una escalada de acciones violentas por parte de este grupo armado ilegal”, señalaron las autoridades castrenses. Ante estos hechos, unidades del Ejército se desplazaron hacia los puntos afectados con el objetivo de restablecer el orden público y garantizar la seguridad de la población.
Sin embargo, durante estas labores, los soldados fueron atacados por integrantes del frente Dagoberto Ramos de las Farc, estructura disidente que, según las autoridades, mantiene control e influencia en la mayoría de municipios del nororiente del Cauca y ha sido responsable de múltiples acciones armadas contra la fuerza pública y la población civil.
“El área fue acordonada de manera preventiva mientras unidades especializadas en el manejo de explosivos realizan la verificación del elemento y evalúan el nivel de riesgo para la comunidad. Hasta el momento no se reportan personas lesionadas”, indicaron los militares, al tiempo que confirmaron el desarrollo de operaciones ofensivas en esta zona del país, con el propósito de debilitar la capacidad militar de este grupo armado ilegal.
Entre tanto, el comandante general de las Fuerzas Militares de Colombia, general Hugo Alejandro López Barreto, confirmó que las operaciones continúan y se intensifican en el norte del Cauca, con el fin de neutralizar de forma directa y sostenida a los grupos armados organizados que vienen atentando contra las tropas y la población civil.
“Mantendremos el control territorial, fortaleceremos el despliegue operacional y emplearemos todas nuestras capacidades para proteger la vida, propender por la seguridad y cumplir nuestra misión constitucional”, expresó el alto oficial a través de sus redes sociales.
En plataformas digitales comenzaron a circular videos y fotografías de estos hechos, los cuales reflejan la intensidad de los combates y la compleja situación de seguridad que persiste en esta región del país, donde comunidades permanecen atrapadas en medio del conflicto armado y a la espera de condiciones que garanticen tranquilidad y protección.