Como María Teresa Martínez fue identificada la mujer que fue asesinada en la madrugada del pasado viernes 1 de mayo en el municipio de Caldas, al sur del Valle de Aburrá, hecho del que sería responsable su hijo.
La víctima, de 45 años, fue atacada con arma blanca al interior de su vivienda, ubicada en el barrio El Pombal, luego de que vecinos del sector alertaran por gritos de auxilio que provenían del inmueble.
De acuerdo con la información oficial, los uniformados llegaron al lugar tras una llamada a la línea 123 que advertía sobre una posible emergencia por violencia intrafamiliar.
Al ingresar a la vivienda, encontraron a la mujer tendida en el suelo, sin signos vitales. Posteriormente, en una de las habitaciones ubicaron al presunto agresor, un hombre de 26 años, quien se encontraba acostado en una cama y presentaba lesiones.
Según el reporte de las autoridades, cuando los policías intentaron verificar el estado del señalado agresor y coordinar su traslado a un centro asistencial, este reaccionó de forma violenta.
En medio del procedimiento, el hombre habría fingido estar sin vida y, al acercarse los uniformados, sacó un cuchillo con el que atacó a uno de ellos. Durante el forcejeo, otro agente accionó su arma de dotación, impactando al agresor y, de manera accidental, a su compañero.
“Capturamos a un ciudadano de 26 años que momentos antes había asesinado a su progenitora. Avanzamos de manera conjunta en la investigación con la Fiscalía para esclarecer este homicidio”, manifestó el comandante de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá, Henry Yesid Bello Cubides.
A renglón seguido, sostuvo que en el momento de la intervención policial se utilizó la fuerza “de manera racional y proporcional y las armas legítimas del Estado que nos ha dado para proteger la integridad de las personas”.
Las autoridades indicaron que el detenido registra antecedentes por tráfico de drogas, concierto para delinquir agravado y lesiones personales.
Adicionalmente, se conoció que presentaría problemas mentales, los cuales, al parecer, estarían relacionados con el consumo de sustancias psicoactivas, situación que venía generando conflictos constantes al interior del hogar.
Tanto la Policía Nacional como la Fiscalía continúan adelantando las investigaciones para establecer con exactitud las circunstancias en las que ocurrió el crimen, que quedó registrado inicialmente como un hecho de violencia intrafamiliar.
De acuerdo con versiones recopiladas por Noticias RCN entre compañeros de trabajo y residentes del sector, María Teresa era reconocida como una mujer querida en su entorno, quien además habría sido víctima de episodios reiterados de agresión.