Funcionarios de la alcaldía de Santander de Quilichao confirmaron que en la mañana de este martes 12 de mayo, se activó el protocolo antiexplosivos tras la caída de un dron acondicionado con explosivos en el sector del barrio Limonar de esta población del norte del Cauca.
El hecho ocurrió sobre la vía pública, específicamente en la intersección de la carrera 16 con Calle 14, generando una rápida respuesta por parte de las autoridades locales para garantizar la seguridad entre la comunidad, la cual se mostró muy temerosa por el peligro que representaba la existencia de este explosivo en plena vía pública.
Según los primeros reportes, el dron no llegó a detonar su carga explosiva, lo que evitó una tragedia mayor. Sin embargo, las circunstancias mismas del hallazgo encendieron las alarmas y motivaron la inmediata intervención de unidades especializadas de la Policía Nacional y el Ejército, que se desplazaron hasta el lugar para activar las medidas correspondientes.
Otra versión conocida por esta casa periodística establece que la aeronave no tripulada cayó en esa parte del municipio luego que los policías de una de las estaciones del sector lograron, con un inhibidor, neutralizar el dron cuando lo manipulaban con el objetivo de atacar con ese explosivo a los uniformados.
Por eso, ante la presencia del dispositivo, las autoridades procedieron a cerrar de manera preventiva la zona afectada a fin de evitar el tránsito de peatones y vehículos que pudieran poner en riesgo su integridad.
“La rápida evacuación y el aislamiento del área permitieron controlar la situación con relativa celeridad. De hecho fueron los mismos policías lo que lograron derribar o neutralizar ese dron”, explicaron los uniformados, quienes ahora están en máxima alerta ante posibles ataques de las disidencias de las Farc, más cuando los frentes Jaime Martínez y Dagoberto Ramos tienen presencia en esta localidad nortecaucana.
Luego, los expertos en explosivos realizaron una inspección minuciosa para verificar el tipo y estado del artefacto, confirmando que el dron estaba equipado con material destinado a causar daños. Estas unidades, entrenadas para este tipo de emergencias, se encargaron de llevar a cabo el procedimiento de desactivación con todas las precauciones necesarias para evitar cualquier detonación accidental.
El hecho ha generado preocupación entre los habitantes de Santander de Quilichao y municipios cercanos, quienes demandan un aumento en las medidas de seguridad y vigilancia para evitar que situaciones similares se repitan. Autoridades locales han asegurado que se reforzarán los controles en el espacio aéreo y que se intensificarán las acciones de inteligencia para identificar a los responsables de enviar este tipo de dispositivos.
Este incidente también pone en evidencia los retos que enfrentan los policías y soldados frente al uso creciente de drones como herramientas para actividades ilícitas, especialmente cuando son modificados para transportar explosivos u otros elementos peligrosos. “La tecnología, aunque tiene múltiples aplicaciones benéficas, puede convertirse en un riesgo si cae en manos equivocadas”, expresaron los uniformados que están en este municipio al exponer que no es la primera vez que esto sucede.
Ahora, entonces los efectivos de la Policía Nacional y del Ejército trabajan de manera conjunta en la investigación para esclarecer el origen del dron y establecer vínculos con posibles autores materiales e intelectuales. Además, se espera que en los próximos días se emita un informe detallado con los avances del caso y las medidas adoptadas para prevenir futuros ataques.
Por su parte, la comunidad ha mostrado solidaridad con la fuerza pública, expresado su confianza en que se garantice la tranquilidad en la región. Piden, además, campañas de información para que los ciudadanos estén alertas ante cualquier objeto sospechoso que pueda poner en peligro su seguridad.