En un operativo de alto impacto enmarcado en la estrategia ‘Bogotá Camina Segura’, la Policía Metropolitana de la capital propinó un contundente golpe al grupo delincuencial conocido como ‘El Mesa’. La intervención dejó como saldo la captura de 23 presuntos integrantes de esta organización, señalados de dinamizar el homicidio selectivo y el tráfico de estupefacientes en la localidad de Suba y otras regiones del país.
Las investigaciones, lideradas por unidades de inteligencia y agentes encubiertos, permitieron establecer que esta estructura criminal no solo operaba en el noroccidente de Bogotá, sino que extendía sus redes delictivas a diferentes departamentos. Entre los detenidos se encuentran personas acusadas de ejecutar labores de sicariato, quienes estarían vinculadas a múltiples muertes violentas registradas recientemente en la ciudad.
El ‘modus operandi’
El material probatorio recaudado por las autoridades reveló una sofisticada dinámica de ocultamiento. Los miembros de ‘El Mesa’ utilizaban viviendas arrendadas por cortos períodos de tiempo para evitar ser detectados por los cuadrantes de la Policía. Estas propiedades servían como centros de acopio de drogas y puntos de planificación para la ejecución de asesinatos bajo la modalidad de sicariato.
Asimismo, la investigación determinó el uso de vehículos de servicio público, tipo taxi, para el expendio de estupefacientes a domicilio y el traslado de los sicarios antes y después de cometer los delitos. Esta estrategia buscaba mimetizar la actividad ilícita con el flujo vehicular cotidiano de la ciudad, facilitando el transporte de armas y sustancias prohibidas sin levantar sospechas inmediatas de las patrullas de vigilancia.
Vigilancia y agentes encubiertos
La pieza clave para el éxito de esta operación fue el análisis de cientos de horas de grabación de cámaras de seguridad, tanto públicas como privadas. En los registros quedaron en evidencia los enfrentamientos territoriales que la banda sostenía con otros grupos delincuenciales por el control de las zonas de tráfico. Estos videos, sumados al seguimiento de agentes encubiertos, permitieron identificar los roles específicos de cada uno de los 23 capturados.
Durante los seguimientos, la Policía documentó cómo la estructura ‘El Mesa’ no escatimaba en violencia para asegurar su hegemonía criminal en Suba. Las pruebas gráficas y testimoniales recolectadas ahora forman parte del acervo que la Fiscalía General de la Nación presentará ante los jueces de control de garantías para legalizar las capturas y solicitar las medidas de aseguramiento correspondientes por los delitos de homicidio y tráfico de drogas.
Este artículo fue creado con ayuda de una inteligencia artificial que utiliza machine learning para producir texto similar al humano, y curado por un periodista especializado de El País.