Una denuncia por una situación de retención armada fue presentada por organizaciones indígenas del Cauca luego de un incidente ocurrido el pasado 20 de septiembre en una carretera del municipio de Caloto, en el norte del departamento.
De acuerdo con la información difundida por los integrantes del Consejo Regional Indígena del Cauca, Cric, una comisión en la que se desplazaban la representante a la Cámara y líder indígena Aida Marina Quilcué y el representante Carlos Mario Calvo fue interceptada cuando regresaba de territorio indígena de Toribío.
Según la denuncia, varios hombres que vestían de civil y portaban armas de fuego habrían bloqueado la carretera utilizando motocicletas y una camioneta. Posteriormente, los sujetos habrían exigido a los ocupantes de los vehículos que descendieran y los habrían intimidado con fusiles y armas cortas.
La situación generó momentos de tensión entre los integrantes de la comisión. La presencia y reacción de miembros de la Guardia Indígena habría permitido que los hombres armados abandonaran el lugar, facilitando que los representantes y sus acompañantes pudieran continuar su desplazamiento.
El Cric expresó su preocupación por lo sucedido y señaló que este tipo de hechos generan riesgos para quienes ejercen labores de representación política, comunitaria y territorial en el norte del Cauca.
La organización indígena también hizo un llamado a las autoridades para que se esclarezcan las circunstancias de la interceptación y se establezca la identidad de los responsables.
El episodio ocurre en una zona del departamento donde comunidades indígenas han advertido reiteradamente sobre situaciones de seguridad relacionadas con la presencia y accionar de diferentes actores armados. Por esta razón, las autoridades deberán determinar si el hecho denunciado guarda relación con alguna estructura ilegal o si corresponde a otro tipo de situación.
Hasta el momento, la información disponible corresponde principalmente a la denuncia realizada por los representantes y el Cric. No se ha establecido oficialmente quiénes fueron los responsables ni cuáles serían los motivos de la interceptación, por lo que estos aspectos son materia de investigación.
El caso vuelve a generar preocupación entre las comunidades indígenas del norte del Cauca, que reclaman garantías para la movilidad de sus autoridades, líderes y representantes en medio del complejo panorama de seguridad que atraviesa la región.