Organizaciones indígenas del Cauca prendieron las alarmas tras denunciar que menores de edad pertenecientes a comunidades ancestrales del norte del departamento estarían entre las víctimas mortales de los recientes enfrentamientos armados registrados en el departamento del Guaviare, en las selvas colombianas.

La denuncia fue realizada por los integrantes del Tejido de Defensa de la Vida y los Derechos Humanos de la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca, Acín, que calificó como “extremadamente grave” la situación ocurrida en zona rural del municipio de El Retorno, donde disidentes de las Farc de alias Iván Mordisco se enfrentaron a muerte contra los guerrilleros liderados por alias Calarcá.

Como es de recordar, en este territorio se presentaron intensos combates varios sectores, entre ellos en la vereda Kuwait, donde los alzados en armas se enfrentaron durante toda la mañana de pasado viernes 16 de enero, como lo denunciaron líderes sociales de este municipio al compartir un vídeo donde se ven, en fila, los cadáveres sobre una carretera.

De acuerdo con la información recopilada por la organización indígena, los enfrentamientos habrían dejado un saldo preliminar de al menos 30 personas muertas, entre ellas niños, niñas y adolescentes de origen indígena. Para la Acín, estos hechos evidencian que el conflicto armado impacta de manera directa y desproporcionada a los pueblos indígenas del Cauca, incluso cuando los escenarios de violencia se desarrollan fuera del departamento.

“Una vez más son nuestros niños y niñas quienes pagan las consecuencias de una guerra que no les pertenece”, señaló el Tejido de Derechos Humanos, al advertir que el reclutamiento forzado, la utilización de menores y su exposición a escenarios de confrontación armada siguen siendo prácticas recurrentes por parte de los grupos armados ilegales, especialmente las disidencias de las Farc, lideradas por alias Iván Mordisco.

La organización recordó que la Defensoría del Pueblo ha emitido múltiples Alertas Tempranas en las que advierte el alto nivel de riesgo que enfrentan las comunidades indígenas debido a la presencia, expansión y confrontación de actores armados ilegales, así como a la vulneración sistemática de los derechos humanos de la población civil.

Ante este panorama, las autoridades indígenas del norte del Cauca exigieron al Gobierno nacional respuestas inmediatas y acciones concretas que permitan garantizar la vida y la integridad de la niñez indígena, frenar de manera efectiva el reclutamiento forzado y esclarecer las circunstancias en las que habrían muerto los menores pertenecientes a comunidades caucanas.

La guerrilla liderada por alias Calarcá busca sacar del municipio de El Retorno a los disidentes del frente Primero o Martín Villa del bloque Amazonas facción Iván Mordisco. | Foto: SUMINISTRADO A SEMANA

“Es una realidad que los integrantes del Estado Mayor Central de las Farc reclutan, entrenan y después envían hacia el Guaviare a los niños, niñas y adolescentes indígenas del norte del Cauca, eso lo comprobamos fácilmente porque estos chicos llegan en buses a poblaciones como San José para después ser enviados a los frentes de guerra que este actor criminal tiene en diferentes del departamento”, explicaron por su parte militares del área de inteligencia del Ejército.

De igual manera, hicieron un llamado urgente a la comunidad internacional y a los organismos defensores de derechos humanos para que activen mecanismos de verificación, seguimiento y acompañamiento en los territorios, con el fin de prevenir nuevas tragedias.

“La guerra continúa arrebatándonos la vida, los sueños y el futuro de nuestros pueblos”, concluye el pronunciamiento, al reiterar que las comunidades indígenas del Cauca es una de las más golpeadas por la persistencia de la violencia armada en Colombia.

El municipio de El Retorno es una población que vive en un constante constreñimiento por parte de los grupos armados, que piden carné y entregan “manuales de convivencia”. | Foto: Esteban Vega La-Rotta