Un fallo de la Corte Suprema de Justicia, con ponencia del magistrado José Joaquín Urbano, emitió un fallo de condena de 16 años y seis meses de prisión contra el expolicía Raúl Blanco Rojas.
De acuerdo con el alto tribunal, en su momento el uniformado disparó contra Edwin García Pachón, un habitante de la calle, cuando este se encontraba en estado de indefensión y descansando en un cambuche sin haber cometido una conducta ofensiva.
En instancias anteriores, Blanco Rojas había sido absuelto por la modificación de una escena del crimen donde se dejó un arma en la que se simuló que la muerte de la víctima fue consecuencia de un enfrentamiento. Este crimen sucedió el 29 de febrero de 2008, en el Parque de la Iguana de Yopal, Casanare.
No obstante, la Corte Suprema volvió a tener en cuenta el testimonio de Aura Inés Rodríguez, una mujer que se encontraba en el mismo cambuche y que previamente había sido denegado por tratarse de una habitante de calle.
“Su condición de consumidora no podía convertirse, sin un análisis adicional, en una razón general para restarle total fiabilidad a su versión”, sostuvo la Corte en su fallo.
En cuanto al arma descubierta junto al cadáver, la sentencia dice que la manera en que posteriormente desapareció el arma no podía considerarse, sin un gran análisis, como un “reflejo fidedigno de lo sucedido”. Esto significa que es como consecuencia de las inconsistencias y retrasos en el reporte policial inicial.
Al ordenar la captura inmediata del sentenciado, la Corte aclaró que queda sin efecto la absolución emitida en la segunda instancia.
“Desvirtuada la causal de ausencia de responsabilidad que sustentó la decisión de segunda instancia, recobran vigencia los fundamentos de la sentencia condenatoria”, puntualizó.
El expediente destaca que en aquel 29 de febrero del 2008, sobre las 9:00 de la mañana, tanto Raúl Blanco Rojas como su entonces compañero salieron desde la Estación de Policía de Yopal para realizar labores de patrullaje en el sector Pajonal, al interior del Parque de la Iguana.
Unos minutos después, el hoy condenado aceleró sus pasos y llegó hasta el cambuche donde se encontraban Aura Inés Rodríguez, Fander Alexis Puerta y Edwin García Pachón, el asesinado. El uniformado se arrodilló sobre la colchoneta, con su arma de dotación le apuntó a García y finalmente le disparó.
Aunque García Pachón era un consumidor de sustancias estupefacientes, no tenía antecedentes criminales y que en el momento de los hechos se encontraba acostado y descansando sobre una colchoneta.
“La víctima se encontraba completamente indefensa y, tras causarle la muerte de manera inmediata con un impacto en el tórax, el policía le ordenó a la testigo presencial que se retirara y no contara nada de lo ocurrido, escena en la cual posteriormente apareció un revólver alterado entre las piernas del fallecido para intentar simular un enfrentamiento”.