Tras el atentado contra el Batallón Agustín Codazzi en Palmira y los hechos violentos registrados en Cali, la Gobernación del Valle del Cauca convocó a un consejo de seguridad extraordinario que se realizará este sábado a las 8:00 a.m. en el noveno piso de la Alcaldía de Palmira.
La cita, que reunirá a toda la Fuerza Pública, busca evaluar en terreno la dimensión de los ataques y definir acciones concretas frente a lo que las autoridades ya califican como una escalada de violencia en el departamento.
Desde la administración departamental se confirmó que la agenda oficial de la gobernadora tendrá modificaciones para concentrarse en esta situación.
“Ante este nuevo hecho terrorista, la agenda programada para mañana sábado tendrá cambios”, indicaron, al tiempo que ratificaron la realización del consejo de seguridad como prioridad inmediata.
El pronunciamiento de la gobernadora del Valle, Dilian Francisca Toro, se da en medio de un tono cada vez más contundente frente al deterioro del orden público. La mandataria fue enfática en calificar los hechos como “actos terroristas inaceptables” y advirtió que el Valle del Cauca enfrenta un momento crítico.
“Los atentados de hoy en Cali y en Palmira confirman que el Valle está enfrentando una escalada de violencia que no da espera”, señaló, en un mensaje en el que también elevó un llamado directo al Gobierno Nacional.
La solicitud no es menor. Desde el departamento se insiste en la necesidad de un respaldo estructural que supere las capacidades regionales.
“El Valle no puede seguir solo en esta lucha. Necesitamos apoyo real, sostenido y efectivo: más fuerza pública, más inteligencia y acciones claras contra las estructuras criminales”, expresó.
El consejo de seguridad se perfila así como un espacio clave no solo para la evaluación operativa, sino para redefinir la estrategia frente a los grupos armados que estarían detrás de estos ataques.
La gobernadora insistió en que el momento exige decisiones inmediatas: “No es momento de discursos, es momento de decisiones”.
En su declaración, también dejó claro que la situación actual marca un antes y un después en la seguridad del departamento. “Este es un punto de quiebre”, afirmó, al advertir que la falta de acción está impactando directamente la tranquilidad y la vida de los ciudadanos.
Además del diagnóstico, el mensaje incluyó una advertencia directa a los responsables de los atentados: “Los vamos a perseguir hasta capturarlos. Aquí no hay espacio para el terrorismo ni para quienes pretenden desestabilizar la región”.
El llamado final vuelve a poner el foco en la articulación entre niveles de gobierno. Desde el Valle del Cauca se insiste en que la seguridad no puede depender de esfuerzos aislados desde las regiones, sino que requiere una respuesta integral del Estado.
Mientras tanto, en Palmira y Cali, las autoridades avanzan en la recolección de información para esclarecer los hechos y dar con los responsables, en un contexto que mantiene en alerta a la institucionalidad y a la ciudadanía.
El consejo de seguridad de este sábado será el primer termómetro de las decisiones que se adopten frente a una coyuntura que, según la propia Gobernación, ya no admite espera.