El asesinato en México de Santiago Gallón, reconocido capo y caballista colombiano, revive uno de los capítulos más oscuros de la historia del fútbol nacional: su relación con el crimen del futbolista Andrés Escobar en 1994.
Santiago Gallón, quien durante décadas fue señalado por sus nexos con el narcotráfico y por su papel en el asesinato del defensa de la Selección Colombia, fue ultimado en territorio mexicano en circunstancias que aún son materia de investigación.
De acuerdo con información revelada por El Tiempo, Gallón se encontraba en ese país cuando fue atacado por sicarios, un hecho que marca el final de una vida rodeada de polémicas, poder económico y vínculos con el mundo criminal.
Su nombre quedó grabado en la memoria colectiva desde el Mundial de Estados Unidos 1994, cuando Escobar fue asesinado en Medellín tras el autogol que significó la eliminación de Colombia.
Durante dicho proceso judicial, Gallón fue señalado como uno de los hombres que acompañaba a los autores materiales del crimen y como financiador de la noche de tragos que terminó en tragedia. Aunque nunca fue condenado directamente por el homicidio, su cercanía con los responsables lo convirtió en una figura clave dentro de la narrativa de ese episodio.
Por otro lado, Gallón también era conocido en los círculos ecuestres, donde se destacaba como caballista y patrocinador de eventos de paso fino. Además de una doble faceta, entre el mundo del narcotráfico y la ostentación social, reflejaba la manera en que ciertos personajes lograron moverse entre la ilegalidad y el reconocimiento público.
El asesinato en México confirma que, pese al paso de los años, las cuentas pendientes en el mundo criminal suelen alcanzarlos incluso fuera de Colombia. Según El Tiempo, Gallón fue asesinado hace 24 horas y el hecho se habría registrado en el Valle de Toluca.
La muerte de Gallón no sólo cierra un capítulo en la historia de Colombia, sino que reabre las heridas de un país que aún recuerda con dolor la pérdida de Andrés Escobar, símbolo de la Selección y del Atlético Nacional.
Cabe recordar que, Andrés Escobar fue asesinado el 2 de julio de 1994, apenas días después de regresar del Mundial, en un hecho que marcó profundamente la relación entre violencia y deporte en Colombia.