Integrantes del Ejército le confirmaron a esta casa periodística la muerte de cuatro guerrilleros del frente Jaime Martínez de las disidencias de las Farc en medio de un bombardeo adelantado en la zona rural del municipio de López de Micay, en el departamento del Cauca.
Los militares consultados indicaron que la amplia intervención militar se adelantó en la vereda Santa Lucía, hasta donde llegaron varias unidades de la fuerza pública, luego que comprobaran de la existencia de un campamento de disidentes esa parte de la costa pacífica caucana.
“Es que la operación contó con el apoyo de cuatro aeronaves; dos helicópteros Black Hawk, un helicóptero Arpía y un avión Fantasma y personal de la Fuerza de Despliegue Rápido No. 5, siendo las unidades recibidas con disparos de fusil por parte de integrantes del grupo armado ilegal, ante lo cual, las aeronaves realizaron maniobras de reacción, adelantando así un bombardeo”, agregaron los integrantes del Ejército.
Después, y gracias la información aportada por las comunidades campesinas, se conoció que cuatro integrantes de este frente disidente perdieron la vida en este bombardeo, entre ellos alias Chinga, uno de los cabecillas de este grupo armado ilegal, el cual tiene presencia no solo en ese municipio, sino en otras localidades de esta parte del país, como son los municipios de Suárez y Buenos Aires.
También se conoció que la cifra de alzados muertos y heridos por este bombardeo es más elevada, como bien lo indicó un médico que fue obligado a atender a estos guerrilleros, toda vez que permanecía secuestrado por este grupo armado ilegal desde el pasado mes de noviembre de 2025.
“Este profesional de la salud era obligado a estar en diferentes campamentos del frente Jaime Martínez ubicados en esos municipios, atendiendo a los disidentes que resultan heridos en estos operativos militares y bombardeos, y en este caso, el profesional presenció que más de siete rebeldes llegaron heridos al sector de La Betulia, Suárez; además del arribo de cuatro cadáveres a ese poblado nortecaucano, de ahí que es un hecho que este operativo sí dio resultados en relación con la neutralización de estos delincuentes”, agregaron los militares consultados.
Mientras tanto, las comunidades que integran el Consejo Comunitario Saija parte baja, Camarones, del resguardo indígena Calle Santa Rosa y de la Sierpe Unión Málaga en el denunciaron la presencia de integrantes de la Armada Nacional desde el 24 de marzo, quienes se ubicado cerca de los lugares de trabajo y en inmediaciones de bienes civiles de los habitantes de esta zona del municipio de Timbiquí.
“Denunciamos públicamente que el día 27 de marzo, en Cupi, las tropas realizaron disparos indiscriminados en zonas de trabajo de las comunidades, poniendo en riesgo la vida e integridad de las personas. Ante esta situación, las comunidades decidieron desplazarse forzadamente y muchas quedaron además en estado de confinamiento, por lo cual solicitamos apoyo de organismos nacionales e internacionales de DD.HH.
Además, las autoridades de las comunidades étnicas (resguardos, consejos comunitarios y guardias), adelantar un diálogo con presencia de la alcaldía y demás organismos para proteger a estos civiles”, denunciaron los integrantes de la red de derechos humanos del Suroccidente Colombiano Francisco Isaías Cifuentes.
Así, entonces, es el ambiente de tensión que se vive en esta zona del país, tras el incremento de las confrontaciones entre la fuerza pública y las disidencias de las Farc en las áreas rurales de Buenos Aires, Suárez y López de Micay.