El panorama del entretenimiento y los medios de comunicación en Colombia vuelve a estar en el centro del debate tras las declaraciones de una de sus figuras más visibles. La reconocida presentadora, modelo y empresaria, Laura Tobón, rompió el silencio sobre las complejas dinámicas de poder que debió afrontar en los inicios de su trayectoria profesional.

Durante una entrevista en profundidad para la la revista BOCAS, la creadora de contenido detalló las experiencias negativas que vivió tras bambalinas en los canales de televisión. Las revelaciones exponen una realidad de conductas inapropiadas y presiones que, según su testimonio, eran comunes en la industria antes de las transformaciones sociales recientes.

(Imagen de referencia): La empresaria y modelo confesó que sufrió maltrato psicológico y acoso por parte de directivos. | Foto: Captura de YouTube Puedo Ser Cualquiera

La conductora de formatos de gran éxito nacional como La Voz Kids recordó que su ascenso en los medios estuvo marcado por entornos hostiles. La modelo especificó que se vio obligada a soportar tratos degradantes por parte de superiores jerárquicos que se valían de su posición de autoridad.

Según el relato de la empresaria, en ese momento de su vida laboral no se contaba con el respaldo de movimientos internacionales de denuncia colectiva como el #MeToo. Tobón describió que tuvo directores que sobrepasaron los límites del respeto profesional mediante insinuaciones y un marcado acoso psicológico.

Las presiones en el set de grabación no se limitaban a conductas de coquetería invasiva, sino que escalaban a agresiones verbales directas. El testimonio de la presentadora señala que recibió insultos reiterados donde se cuestionaba su capacidad intelectual y su preparación para el ejercicio periodístico.

Pese a la severidad de los comentarios que buscaban menoscabar su autoestima, la creadora de La Tobón Show enfatizó que logró fijar límites claros. La experiencia, aunque calificada por ella como una jartera, terminó por moldear un carácter firme para encarar los conflictos en el sector corporativo.

Las denuncias de la bogotana no se restringieron únicamente al ámbito de la producción de televisión, sino que alcanzaron al mundo del modelaje. Tobón recordó la rigidez de los estándares corporales que imperaban en los castings cuando realizaba desfiles junto a figuras como la Toya Montoya.

En esa época, las exigencias obligaban a las jóvenes a mantener medidas milimétricas, enfrentando el rechazo inmediato si superaban los 100 centímetros de cadera. Estas dinámicas de exclusión generaron secuelas emocionales y traumas en las integrantes del gremio antes de la llegada del movimiento body positive.

La acumulación de malos tratos, sumada a las extensas jornadas laborales de los fines de semana y festivos, motivó un cambio de rumbo definitivo. Con el respaldo estratégico de su esposo, el inversionista Álvaro Rodríguez, la presentadora tomó la decisión de renunciar a los noticieros tradicionales.

Esta determinación le permitió concentrar sus esfuerzos en las plataformas digitales, donde hoy consolida una comunidad de cuatro millones de seguidores en Instagram. Su canal de YouTube mutó hacia un formato de entrevistas internacionales, convirtiéndose en la base de su propia agencia boutique.