Lo que comenzó como una decisión poco convencional terminó transformando por completo la vida profesional de una joven estadounidense luego de abandonar su empleo tradicional, optar por explorar una nueva faceta dedicándose al cuidado de los hijos de familias con altos ingresos, una labor que actualmente le permite ganar más de 100 millones de pesos colombianos al año mientras trabaja solo cuatro días a la semana.

La protagonista de esta historia es Katie Atwell, una joven inglesa, residente en Yatton Keynell, Wiltshire, de 21 años que decidió dejar atrás el camino que había trazado para su futuro profesional.

Cada vez son más las mujeres jóvenes que se animan al cuidado de niños. Foto: Gobernación del Valle / El País | Foto: Foto: Gobernación del Valle / El País

Aunque inicialmente trabajaba como subdirectora de atención al cliente en una joyería online, donde recibía un salario anual de 23.000 libras (aproximadamente 100 millones de pesos), optó por trabajar como niñera desde la comodidad de su hogar, obteniendo ingresos mucho más elevados a los de su anterior empleo.

Según dijo, cobra cerca de 8,95 libras por hora, un precio competitivo ya que es mucho menor a la tarifa media de las guarderías locales que superan las 12 libras. Este monto, le ha permitido ganar, incluso, unas 40.000 libras anuales, es decir 180 millones de pesos al año.

“Me siento afortunada de haber comenzado mi negocio a una edad temprana. Gano más que mis compañeros y solo trabajo cuatro días a la semana”, afirmó la mujer a Telegraph.

De acuerdo con la información publicada por medios internacionales, dicha profesión se encuentra en declive, y es que, aunque en la década de 1990 el país contaba con 100.000 cuidadoras registradas, hoy la cifra es de tan solo 25.000 que, aunque siguen siendo muchas, no son suficientes.

No obstante, esta profesión se ha vuelto a reactivar dado el impulso entre mujeres jóvenes que han comenzado a encontrar en el cuidado infantil, una oportunidad laboral con múltiples beneficios, entre ellos se encuentran seguro médico, aportes para jubilación, días libres remunerados y alojamiento dentro de la residencia de sus empleadores.

Eso, sin dejar de lado que el trabajo, también les permite acceder a experiencias exclusivas. Gracias a las dinámicas de las familias para las que trabajan, viajando a destinos como Dubái, India y las Maldivas, además de utilizar transporte privado y disfrutar de servicios que incluyen comidas preparadas por chefs y otras comodidades asociadas a entornos de lujo.

No obstante, para Atwell, esta es una gran oportunidad de empleo, pues a la par de hacer grandes ingresos, también es emprendedora, gestionando la agencia inmobiliaria familiar tras el fallecimiento de su padre, lo que le ha permitido manejar su tiempo, comprar una vivienda a temprana edad, entre otras cosas.

“Cuando pasas varios días a la semana con un niño, te conviertes en uno de sus adultos y en una parte fundamental de su desarrollo. Es una gran responsabilidad y un privilegio”, aseguró.