El Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez anunció este sábado, que incorporará por primera vez una modalidad dedicada exclusivamente a las narrativas escritas, audiovisuales y transmedia.
Y es que, la decisión, anunciada por la Secretaría de Cultura de Cali, reconoce formalmente las expresiones que durante años han documentado la memoria y el pensamiento de los territorios afrodescendientes, pero que hasta ahora no contaban con un marco técnico para participar en el certamen.
La nueva categoría, denominada Narrativas del Pacífico, formará parte de la muestra de expresiones tradicionales y estará vigente desde la versión número 30 del festival, programada del 10 al 17 de agosto en Cali.
Cabe decir que, la iniciativa responde a la postulación constante de diversas propuestas que, según la administración del alcalde Alejandro Eder, carecían de un espacio oficial dentro de la estructura del evento.
“Esta nueva modalidad surge como respuesta ante la postulación constante de propuestas literarias, fotográficas y audiovisuales que, hasta ahora, no contaban con un marco técnico ni normativo para su participación. Escritores, poetas, fotógrafos y realizadores han sido parte activa del universo creativo del Petronio Álvarez, por eso, con esta nueva modalidad que hace parte de la muestra de expresiones tradicionales, el Festival reconoce que la identidad también se expresa desde la palabra viva, la imagen y los nuevos lenguajes digitales. Esta modalidad otorga un marco legal y logístico para la protección, promoción y salvaguardia de estos contenidos, fortaleciendo su circulación y visibilidad”, destacó Leydi Higidio, secretaria de Cultura de Cali.
Así, la nueva alternativa está dirigida a grupos conformados y contará con cinco stands destinados a la circulación, promoción y comercialización de contenidos narrativos.
El objetivo estratégico es insertar los productos narrativos del Pacífico en los circuitos de la economía creativa, permitiendo que libros, archivos fotográficos, podcasts y propuestas transmedia cuenten con canales de venta y sostenibilidad.
“Los contenidos generados en esta modalidad tendrán un alto valor pedagógico y se proyectan como insumos fundamentales para fortalecer la Cátedra de Estudios Afrocolombianos, garantizando que los relatos de resistencia, los mitos de creación y las crónicas de la vida en el río y el mar permanezcan vigentes en el imaginario colectivo nacional”, aseguró la organización del Festival.
Ahora bien, en el eje de las narrativas escritas, se priorizan propuestas de literatura, poesía, décima y copla, formas históricas de registro de la memoria no oficial de los pueblos afrodescendientes. En el eje de las narrativas audiovisuales y transmedia, se incluyen el cortometraje documental, el cine de territorio, el podcast y el micro-storytelling, herramientas que la organización considera clave para la etnoeducación y la difusión global de la identidad afro.
La apuesta busca que los creadores de la región puedan tener en la producción intelectual y tecnológica un sustento económico, fortaleciendo la autonomía cultural y económica de los territorios. Al mismo tiempo, se proyecta la consolidación del mayor archivo vivo de la palabra del Pacífico, integrando tradición oral, memoria visual y nuevas tecnologías.
La participación exige coherencia con la misionalidad del festival, el respeto por la propiedad intelectual colectiva y los códigos culturales del territorio.
No obstante, se valorarán especialmente aquellas propuestas que entiendan el lenguaje como una herramienta de transformación social y que proyecten al Pacífico desde una perspectiva contemporánea sin perder sus raíces.
La versión 30 del festival coincide además con la realización en Cali de la Gran Cumbre Afrodiaspórica Mundial, lo que amplifica la proyección de esta nueva modalidad más allá de las fronteras nacionales.