La serie Betty La Fea: La Historia Continúa acaba de estrenar su tercera temporada en Amazon Prime Video, llevando más lejos el universo narrativo de Ecomoda y sus personajes, creado por Fernando Gaitán en 1999, lo que ha permitido dar giros inesperados a la trama original.
Desde que la recordada telenovela llegó al formato de las plataformas streaming y retomó la historia de Beatriz Aurora Pinzón Lozano como serie, además de los protagonistas, Betty y Armando, interpretados por Ana María Orozco y Jorge Enrique Abello, el público también esperaba el regreso de personajes secundarios memorables: como los del Cuartel de las Feas, Hugo Lombardi y Freddy, entre otros.
En este sentido, la gran sorpresa para esta nueva temporada —y la que vendrá después— es la reaparición de Jenny García, más conocida como ‘La Pupuchurra’, interpretada por la caleña Martha Isabel Bolaños, quien alcanzó la popularidad por este personaje que, en su momento, fue querido y polémico entre los televidentes colombianos.
La actriz y DJ de salsa, quien en los últimos años se destacó por su participación en diferentes realitys, habló con El País sobre la experiencia de volver a habitar este personaje y cómo cambió su percepción de ‘La Pupuchurra’ en este tiempo.
¿Cómo llegó la oportunidad de volver a Betty La Fea? ¿Fue una sorpresa?
Sorpresa total, yo no lo esperaba. Estaba aquí en Cali, haciendo mi vida, donde vivo desde la pandemia. Llevaba tres años en México y me vine a pasar la cuarentena y me quedé. Nunca pensé que iba a volver a Cali tan pronto.
Estaba con mi mamá haciendo vueltas y recibí la llamada de la productora. Me dijo: “Marta, vamos a hacer la tercera temporada, ¿quieres participar?”. No lo pensé, o sea, respondí: “Pero por supuesto”.
¿A qué se debió este regreso? ¿Ya tenían planeado incluir su personaje o también influyó el público?
Yo creo que fue un conjunto de todo, porque las historias se van agotando y necesitan esos personajes. ‘La Pupuchurra’ es candela y ya había pasado la primera y la segunda temporada, entonces entra de nuevo ella y creo que fue un acierto, en el momento perfecto. No creo que haya sido porque la gente me pidiera. Seguramente lo tenían pendiente. No había un motivo por el que no me hubieran llamado. Todo estaba bien.
Aunque yo en algún momento me lo planteé: “¿Qué pasaría? ¿Por qué no me invitaron?”. Pero no pasaba nada, Ana María, Betty, me dijo: “Martica, no te preocupes que son muchos los que están así”. Y, curiosamente, entraron Sofía y ‘La Pupuchurra’ en la tercera temporada.
Y un dato curioso es que Fernando Gaitán, que en paz descanse, me dijo una vez: “Tú siempre vas a estar en mis proyectos”. Entonces, quizá Ferchito haya movido sus fichas. Porque él me hizo esa promesa.
¿Cómo fue volver a este personaje? ¿Jenny García cambió en estos años?
Sabía que tenía que ser ella en esencia, pero no podía llegar otra vez igual; era una mujer que había pasado por muchas etapas de dolor y superación, como yo misma en estos 26 años, que me he transformado tanto. Entonces la estudié y sobre todo le hice como un mundo que sostuviera esa verdad que ella muestra.
¿Y cómo es ese mundo que le construyó?
En la serie, Jenny llega de Dubái, en representación de un jeque a salvar la empresa. Pero para eso yo la construí saliendo de Ecomoda, humillada, pasando la noche oscura del alma. Como soy una mujer que cree mucho en la espiritualidad, conozco mucho los procesos, entonces la llevé a derrumbarse en una habitación, a aguantar hambre, a pasarla mal, ya no estaba con Efraín, pero después empezó a encontrar trabajo como recepcionista, como secretaria, luego se relacionó con gente importante y fue ascendiendo.
En su momento ‘La Pupuchurra’ fue muy juzgada por el público, ¿cree que ahora es mejor comprendida?
Los triángulos amorosos siempre serán un tema polémico, y Jenny era mal vista por ser la amante, que es algo que ocurre, aunque es una realidad dura. Pero yo siento que a ‘La Pupuchurra’ la gente no sabía si odiarla o amarla, porque actuó de forma inescrupulosa, desde luego, pero al mismo tiempo era una mujer divertida, consentida y por eso el señalamiento pasó a un segundo plano, y la gente se entregó a divertirse con ella.
¿Considera que la representación de este personaje fue sexista?
Como dueña del personaje y como actriz que soy, jamás juzgaría a mis personajes. Es una humana como todos, con sus sombras y sus fortalezas. Y la verdad es que la respuesta de Jenny al entrar en Ecomoda demuestra todo su proceso de superación. En lo que se viene de la serie verán que el personaje es muy humano.
En cuanto a que si fue sexista, creo que las mujeres estamos un poco encasilladas en eso y Betty La Fea, en general, en ese momento, fue una producción que mostraba la época. Hoy en día un grito de Armando, o la mechoneada que le pegaba a la ‘Peliteñida’, eso sería muy reprochable. Pero igual nosotros somos actores de esa época, creo no hay que darle tanto color a esas cosas. Esta nueva generación es la que no se soporta nada, pero nosotros tenemos clarísimo lo que hicimos y el resultado está ahí, la novela más famosa en la historia de la televisión colombiana.
En esta nueva participación, ¿el personaje de algún modo busca reivindicarse?
Va a hacer y deshacer, no sé si va a reivindicarse, pero sí a seguir dejando el nombre de ese personaje en alto. ‘La Pupuchurra’ es memorable y yo misma mientras lo descubro y lo reconozco me siento orgullosa, de haber sembrado tanto y de estar recogiendo en este momento.
¿Cómo analiza la imagen que se construyó de las villanas en la versión original de Betty La Fea?
Nunca he entrado a juzgarlo, son personajes y todo ocurre dentro de ese mundo, pero cuando personas hacen esto en la vida real, claro que intervendría. Si llega una amante a mi familia, a querer agarrar el esposo a una de mis tías o algo, uno actúa.
En ese sentido, hay que entender que el personaje fue inspirado en la vida real. Pero estos personajes son mujeres más complejas, todas muy humanas, incluso Marcela Valencia, que era la villana y todo el mundo la odiaba, pero es un personaje hermoso, tan humano, o sea, qué traición tan dura por la que pasó y pocos lo notaron, qué momentos tan difíciles.
¿Se considera feminista o es más neutral frente al patriarcado?
Siento que tengo muy bien repartido el machismo y el feminismo, tengo sentido común y sé hasta dónde mantener mi autonomía o ceder, en ocasiones. Hay feministas que se pasan. Yo siento que yo un poquito machista más bien.
A mí me gusta el rol del hombre y me gusta conservar mi rol de mujer, así sea una mujer autosuficiente, independiente, pero a mí me gusta el hombre que ejerce su rol. Me gusta cuando estoy en pareja también ceder ese control.
¿Qué le agradecería a este personaje?
A mí Betty La Fea y Jenny llegaron para salvarme la vida. Yo estaba en un momento muy muy difícil cuando apareció el casting. Se me acababa de quemar un apartamento. Estaba todavía saliendo adelante, ya había hecho dos telenovelas. De hecho, debuté en Tiempos Difíciles, que le fue muy bien, pero todavía no despegaba, todavía la guerreaba, y justo se me quema ese apartamento.
Entonces, cuando me invitan a hacer el casting, era perfecto porque debía hacer de una impulsadora de galletas hablándole a la cámara y pidiéndole, por favor, que le dieran el trabajo que ella lo iba a hacer bien. No tuve que actuar mucho, yo me senté y hablé, salió de una vez la voz consentida y con los pucheros, y ahí todo cambió. Llegó el reconocimiento.