Lina Cáceres es una comunicadora social bogotana, quien desde hace 20 años está en el centro de la evolución del entretenimiento en los medios digitales. Es fundadora y CEO de Latin World Digital, y vicepresidenta del departamento digital de artistas de la firma hispana creada por Sofía Vergara, Luis Balaguer y Melissa Escobar, que promueve a algunos de los más importantes creadores de contenido de la actualidad.
Entre los influencers que maneja su compañía se encuentran Sebastián Villalobos, Mario Ruiz, y las youtubers Daniela Calle y María José Garzón, más conocidas como Calle y Poché.
En 2020 publicó el libro ‘Cómo triunfar en el mundo digital’, que se convirtió en texto de referencia para iniciar una carrera en el mundo digital. Sin embargo, debido a su rápida evolución, en seis años, las lógicas de las redes sociales y los algoritmos que mueven las tendencias han cambiado, por lo que se hace necesario renovar las formas de impactar en este medio.
Y nadie mejor que Lina Cáceres para esta actualizarnos frente a las nuevas dinámicas para triunfar y rentabilizar los contenidos digitales. En su nuevo libro ‘La economía de las comunidades’, describe el funcionamiento de las “community economy”, un sistema que transforma la forma de entender el posicionamiento en redes sociales y que es una alternativa para contrarrestar el auge de los contenidos generados con IA.
Para la experta es claro que ya el mundo digital dejó en el pasado la búsqueda desesperada de likes, la necesidad de millones de seguidores y el alcance masivo, ahora la clave es crear una comunidad propia “con cultura, participación y valores compartidos, capaces de sostener negocios”.
—¿Cómo evolucionó el mundo de las redes sociales y cómo cambió el rol del creador de contenido?
Las redes sociales son plataformas tecnológicas que nos permiten mayor alcance, por eso la creación de contenido está asociada con el desarrollo en esta área, así que es una carrera en la que tienes que estar reinventándote, estar preparando, porque evoluciona todos los días.
Al principio las redes sociales nacieron como esas plataformas que nos permitían mostrarle nuestro producto, servicio, emprendimiento, marca al mundo y conectar con esas personas bajo los mismos intereses. Todo se medía en alcance y seguidores, así que todos querían tener el mayor alcance, el mayor número de seguidores, el mayor número de likes.
Pero después de la pandemia vivimos una aceleración digital enorme y ahorita con la inteligencia artificial y la web 3.0, esta industria se volvió un poco más compleja, evidenciando que ya no predomina el alcance, sino la comunidad.
Ahora yo no necesito tener 1 millón de seguidores para monetizar, bien lo dice Russell Brunson, uno de los grandes líderes del mundo digital: “Tú solo necesitas 1000 fans para poder vivir de esto”. Y cuando decimos 1000 fans nos referimos a que si cada uno te da 10 dólares mensuales y al final del año tienes tus primeros 120.000.
Entonces, ya no necesitas grandes números para monetizar y poder vivir de esto, necesitas es hacer un contenido mucho más intencionado, tener visión de negocio y fijarte unos números como meta.
—¿Qué tan complejo es ser un creador de contenido en la actualidad?
En el mundo existen 66 millones de creadores de contenido según las últimas cifras oficiales, pero solo 2 millones logran vivir de esto. ¿Por qué son esas cifras tan desalentadoras? Se debe a que esta industria que cambia mucho y la mayoría de la gente entra esperando un golpe de suerte, aún muchos piensan que es cuestión de likes, pero hay que entender que realmente para dedicarse a esto se debe tener una perspectiva de negocio y empezar con objetivos a corto plazo y a largo plazo para poder que en algún momento se rentabilice.
Esto ya es una carrera de largo alcance, así como la de un profesional. Quien entra debe ser consciente de que para triunfar hay que dedicarse realmente hacer una empresa de contenidos.
—¿Cuáles son los pecados que ya no puede cometer un creador de contenido?
El primer pecado es ser eco de las tendencias, pensar que a punta de seguir trends voy a poder hacer una carrera sólida. Los mejores creadores de contenido, quienes están liderando esta industria, son los que crean las tendencias, no los que replican.
Definitivamente hay muchos trends que no van con tu marca, que no van con lo que tú eres y por eso mismo no debes hacerlos.
El segundo pecado es dejarse influenciar por los números. Esta es una industria que es muy de percepción y no de realidad. Entonces, cuando entramos manejados por los números, a veces nos doblamos y nos volvemos un personaje que no somos, no tomamos las decisiones correctas y eso hace que no prosperemos.
El tercero es no tener una estrategia de negocios, a veces la gente quiere parecer que está trabajando mucho con marcas y terminan regalándose, esperando que le llegue el gran día y nunca va a llegar.
El cuarto es volverse esclavo a los algoritmos. Sabemos que las redes sociales funcionan a través de algoritmos y son nuestra pesadilla, pero cuando tú no haces tu propio algoritmo y no dices, “es que yo utilizo las redes para este objetivo, te vuelves esclavo de los algoritmos”. Entonces, vemos a gente que pasa 24 horas en TikTok y hace lives, y claro, cuatro meses después están en burnout, se quemaron porque solamente viven del trabajo, del día a día, y cuando dejan de salir al aire, el algoritmo los baja.
Otro gran pecado es no asesorarse legalmente, como es necesario en cualquier negocio, y más ahora con la incursión de la IA, porque si la utilizamos debemos saber legalmente qué puedo usar y qué no.
También es importante dejar el individualismo, ya que en las redes sociales las colaboraciones ayudan para el crecimiento, pero no las estén basadas solo en los números, no se trata de colaborar con el que más seguidores tenga, sino con el que esté más alineado a mí para que realmente funcione y ambos ganen.