Por: Andrés Felipe Suárez / Colprensa
A la recta final de las elecciones presidenciales que se definen este domingo llegaron dos nombres con ideologías y caminos totalmente distintos, que marcaran rumbos muy diferentes para el país.
Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda han expuesto visiones muy diferentes sobre temas como la seguridad, el manejo de las relaciones internacionales con Estados Unidos y otros países de la región, la economía y las mayorías en el Congreso.
Y la primera diferencia y la más obvia será su relación con el actual gobierno del presidente Gustavo Petro. Cepeda mantendrá, como él mismo ya lo ha prometido, la mayor parte de las políticas del mandatario progresista, mientras que de la Espriella representará un giro de 180 grados.
Estos son los posibles escenarios que en algunos de los temas más clave representaría una administración de cada uno de ellos.
Relaciones con el congreso
Durante el gobierno Petro quedó en evidencia el efecto negativo que tiene una mala relación con el Congreso y la falta de disposición para la búsqueda de consensos, que Petro no logró encontrar durante la mayor parte de su mandato, lo que tuvo un alto costo político para él.
Para Jorge Yarce Tamayo, analista político y coordinador del Observatorio de Política y Conflicto de la universidad Central de Bogotá, una posible victoria de Iván Cepeda no cambiaría mucho el panorama de gobernanza en el legislativo pese a tener mayorías en las bancadas.
“Es un panorama de oposición y control porque las agrupaciones políticas se han ido decantando por la otra opción con De la Espriella y frente al panorama que deja el actual mandatario en su disputa por las regiones, la economía, la seguridad. Solo tendrá a su favor integrantes del Pacto Histórico”, señaló.
Frente al caso del candidato de la derecha, afirmó que “sí tiene un aparato político al cual acudir, que ha logrado consolidar un montón de alianzas estructurales que lo están apoyando, sin que él manifieste públicamente el compromiso”.
Sin embargo, las relaciones con el Congreso dependerán mucho de la conformación del gabinete, de quiénes se rodee y de alguna experiencia en el legislativo para conformar alianzas con otros partidos, principalmente en el caso de Cepeda si nombra ministros más sectarios y radicales de la propia izquierda.
Seguridad y paz
En el caso de la seguridad y la paz, Cepeda ha manifestado que, a pesar de las fallas que ha tenido la Paz Total, mantendrá diálogos con los grupos armados.
“Llega con el mismo discurso de querer la paz a través del diálogo, que necesariamente genera unas prebendas para los actores armados. El país entendió que se terminan convirtiendo en espacios para el fortalecimiento y la reorganización de estos grupos en el territorio que generan más inseguridad”, señala el analista.
Por el otro lado, de la Espriella ha señalado en sus discursos que su llegada a la Casa de Nariño viene de la mano de suspender estos diálogos, de fortalecer a la fuerza pública y de aumentar las acciones militares y los bombardeos.
En este sentido, el analista advierte que no se puede pretender iniciar una confrontación desde el primer día “porque no hay las capacidades tácticas porque los anteriores gobiernos desde Santos, Duque y Petro sacaron de sus filas a hombres y mujeres que tenían la experticia del combate y el control en territorio”.
“Recuperar el control territorial de la Cuenca del Pacifico, de Catatumbo, de la frontera sur de Venezuela y en el sur con el Ecuador no es una situación que se pueda resolver en los primeros cien días. Tampoco tiene tan fácil esa promesa de la pacificación”, agregó.
Relaciones con EE.UU. y la región
Que varios jefes de estado de la región, especialmente el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hayan tomado partido por la campaña de Abelardo de la Espriella hace prever que las relaciones internacionales con esos países dependerán de cuál de los dos candidatos presidenciales gane.
“Podemos esperar un flanqueo diplomático que continuaría de la era Petro, con cero accesos a recursos federales de los Estados Unidos, a cooperación militar con solo apoyo a la interdicción y se cerrarían más las puertas en acceso a la banca multilateral”, explica Yarce.
Y eso no sería muy distinto en el contexto regional, donde “Colombia quedaría aislada y en posibles rupturas diplomática” ante la transición política que se vive en Venezuela y los gobiernos de derecha que se encuentran en Ecuador, Argentina y posiblemente Perú, donde tienen gobiernos de derecha.
El reto que tendría Cepeda, en una eventual Presidencia suya sería mantener buenas relaciones con gobiernos que, claramente, están en las antípodas ideológicas suyas.
Economía
Sea quien sea el presidente de la república el próximo domingo, uno de sus principales retos es lograr estabilizar la economía interna ante el endeudamiento y el déficit fiscal que deja el presidente Gustavo Petro.
Ante este panorama, el principal reto de Iván Cepeda es reconfigurar el trabajo con el sector privado, que según Jorge Yarce “se ha retraído mucho a la espera de cuál va a ser la solución de este fenómeno político y muchas empresas han dejado de invertir por la inestabilidad jurídica política y económica que deja Petro”.
Caso contrario es el de Abelardo de la Espriella, que si gana las elecciones tiene una mayor cercanía a la empresa privada, pero tiene el reto de generar un equilibrio con el sector público para reorganizar el gasto y convertirlo en inversión, sin dejar a un lado las cifras de desempleo en caso de continuar en la decisión de eliminar o fusionar ministerios.
Programas sociales y protestas
Iván Cepeda ha señalado en su programa de gobierno que aumentará varios programas sociales del actual gobierno como Colombia mayor, renta joven, renta ciudadana, entre otros.
Sin embargo, un informe de la Fundación Ideas para la Paz (FIP) indicó que el programa no explica con precisión qué priorizaría, qué aplazaría ni cómo financiaría la expansión de la “seguridad humana” sin tensionar más el marco fiscal.
Eso advirtiendo que el Presupuesto General de la Nación de 2026 aprobado por cerca de 547 billones de pesos, tiene un faltante de financiación de 16,3 billones de pesos asociado a una ley de financiamiento que no prosperó.
Sobre el caso del candidato de la Espriella, al no tener un enfoque centrado en el tema social, enfrentaría un panorama similar al de Iván Duque con aumento de la protesta social “debido a una marcada polarización y a una sociedad casi que partida en un 50% sea cual sea la decisión”.
Para el analista político Jorge Yarce, sin importar quién gane, “llegará a un país más desfinanciado, que no tiene crédito internacional, no tiene credibilidad en los mercados, no tiene financiación y tiene más actores armados que hace 26 años”.