El salario mínimo en Colombia, que este año tuvo un aumento de 23,7% por parte del Gobierno Nacional, quedando en un valor de dos millones de pesos mensuales, ya empezó a mostrar sus primeros efectos.
Aunque varios trabajadores han visto con buenos ojos la decisión, sectores empresariales y económicos han lanzado duras críticas por posibles despidos masivos de colaboradores en las empresas y consecuencias negativas para la economía nacional.
Un sector que alzó su voz de protesta fue el Sindicato de Trabajadoras Domésticas (Sintrasedom), el cual alertó de que en menos de una semana del anuncio del incremento ya hay noticias sobre despidos de empleadas en distintas partes.
Una de las consecuencias sobre este efecto se relaciona con el valor que deberán pagar las personas que en sus oficinas u hogares cuentan con empleadas de servicio.
“Ya tenemos unas cuantas despedidas. Las patronas ya no las llamaron y les dijeron que no volvieran porque no tenían con qué pagarles. Y así sucesivamente. Nosotros estamos de acuerdo y nos parece magnífico el aumento. Entonces, nosotros pensamos que hay como dos caminos: o se queda desempleada, o negocia con la patrona”, explicó Yenny Hurtado, presidenta de Sintrasedom, en una entrevista con la revista Semana.
A renglón seguido, Hurtado destacó que son los estratos 3 y 4 donde la mayoría de las empleadas tienen sus respectivos empleos, razón por la cual a sus jefes se les dificultará asumir costos derivados de los servicios que brindan. Asimismo, dijo que esta problemática inició en los tiempos de pandemia del Covid-19.
“Este problema se creó desde la pandemia. El despido ha sido masivo. Muchas empleadas se quedaron sin trabajo y no volvieron. Y ha seguido. Las negociaciones que se hicieron ahora, después de la pandemia, hace tres años para acá, es que antes uno trabajaba en una casa toda la semana, hasta de lunes a viernes. Ahora, son dos días a la semana, tres días a la semana, y así”, resaltó la líder sindical al medio de comunicación citado.
Además, Hurtado afirmó que buscará un diálogo de unidad con otros sindicatos del gremio, ya que algunos sí están de acuerdo con el incremento del salario mínimo.
Finalmente, mandó un contundente mensaje al Gobierno del presidente Gustavo Petro.
“El mensaje al Gobierno es que ya no puede sentarse a hablar, a negociar, ya no puede. Ahora, lo que yo sí pienso es que el gobierno o nos da lo que necesitamos, o, por ejemplo, hace aplicar la ley, el convenio 189, en su totalidad, o tendrá que ver cómo va a investigar para ver cómo se apoya a este tipo de mujeres que muchas van a quedar sin trabajo, sinceramente. Muchas, se lo digo, porque conociendo el gremio de las patronas, es horrible”, puntualizó.