Desde este miércoles, 1 de julio, el Sisbén entrará en una nueva fase con el inicio de la transición hacia el Registro Universal de Ingresos (RUI), una herramienta que busca transformar la forma en la que el Estado identifica a los potenciales beneficiarios de subsidios y programas sociales.

Aunque el anuncio ha generado dudas entre miles de ciudadanos durante los últimos días, las autoridades aclararon que el Sisbén no desaparecerá de manera inmediata, sino que el cambio se desarrollará de forma gradual.

La implementación del RUI comenzará en Bogotá como plan piloto y hará parte de un proceso de transición que se extenderá durante dos años.

Posteriormente, el modelo se expandirá de manera progresiva al resto del país hasta convertirse en el instrumento oficial para la focalización del gasto social.

“El Sisbén no desaparece, evoluciona, explicó Úrsula Ablanque Mejía, secretaria distrital de Planeación de Bogotá.

Sisbén. | Foto: Alcaldía de Cali

A diferencia del modelo actual, el Registro Universal de Ingresos dejará de depender principalmente de la información recopilada mediante encuestas y utilizará datos provenientes de 47 entidades públicas y privadas para establecer una radiografía más precisa de la situación económica de cada hogar.

Entre las bases de datos que serán consultadas se encuentran las de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (Dian), la Registraduría Nacional del Estado Civil y el Ministerio de Educación, entre otras.

Si una persona ya hace parte de la base de datos del Sisbén, no tendrá que realizar nuevos trámites por el inicio de esta transición. La recomendación de las autoridades es mantener actualizada la información por los canales oficiales mientras avanza la implementación del nuevo sistema.

“Ningún subsidio se quitará de forma automática con el estreno del RUI”, indicaron desde el Departamento de Planeación Nacional.

La transición entre el Sisbén y el RUI se desarrollará de manera gradual durante dos años. | Foto: Alcaldía de Cali

Las autoridades también explicaron que el RUI no será el encargado de decidir quién recibe o pierde un subsidio. Su función será consolidar y actualizar la información socioeconómica de los hogares para que cada programa social analice esa base de datos y determine, de acuerdo con sus propios criterios, el ingreso, permanencia o retiro de los beneficiarios.

Durante el periodo de transición, el nuevo esquema permitirá revisar con mayor precisión la condición económica de los hogares.

Como consecuencia de ese análisis, algunas familias podrían mejorar su clasificación y otras podrían quedar ubicadas en un nivel distinto, dependiendo de la información obtenida mediante el cruce de registros oficiales. No obstante, esos cambios no implicarán, por sí solos, la pérdida inmediata de los apoyos estatales.