El robo externo en los supermercados pasó de representar $92.137 millones en 2024 a $115.095 millones en 2025, un aumento del 25 %, según el informe que presentaron Fenalco y la firma consultora We Team.

De acuerdo con el censo, el 68 % de estos hurtos es atribuido a bandas organizadas, con un impacto económico estimado de $78.265 millones.

“Aunque este fenómeno se evidencia en los grandes formatos comerciales analizados, Fenalco advierte que la problemática podría extenderse al conjunto del comercio, incluidas las tiendas de barrio, por lo que resulta importante prestar atención a sus posibles efectos a lo largo de toda la cadena comercial”, afirmó Jaime Alberto Cabal, presidente de Fenalco.

En contraste con el robo externo, el robo interno registró una disminución del 14 % en su impacto económico, al pasar de $67.948 millones en 2024 a $58.438 millones en 2025.

Sin embargo, el censo evidencia cambios en las características de estos casos: la participación de las bandas organizadas aumentó del 33% al 40%. Los casos que involucran a empleados de nómina propia pasaron del 41% al 48%, acercándose a los relacionados con personal tercerizado, que representan el 52 %.

Ciudades donde más se producen robos en supermercados. | Foto: El País

Las modalidades

Uno de los cambios más significativos identificados por el censo se presenta en las modalidades de robo externo. Esconder mercancía en prendas de vestir, bolsos y carteras pasó de representar el 9 % de los casos en 2024 al 33% en 2025, convirtiéndose en la modalidad más frecuente.

Le siguen la sustracción de mercancías mediante bolsas de aluminio, con el 11 % de los casos, y el uso de personas mayores, con el 9%. Por su parte, la utilización de menores de edad se identificó en el 5% de los casos reportados.

En cuanto al robo interno, la principal modalidad continúa siendo la participación de cajeros que permiten la salida de mercancía sin facturar, situación que representa el 17 % de los casos.

Otro hallazgo relevante del XXIV Censo Nacional de Mermas es el cambio en el ranking de los productos más hurtados. Los chocolates y dulces pasaron del quinto lugar en 2024 al primero en 2025, desplazando a los abarrotes, que encabezaban la lista el año anterior.

“Este cambio merece especial atención en un contexto de encarecimiento de determinados productos de consumo masivo. Hemos advertido sobre el impacto que los llamados impuestos saludables, que finalmente es un impuesto al barrio, pueden tener en los precios que pagan los consumidores y la importancia de evaluar sus posibles efectos sobre los hábitos de compra”, agregó el vocero de los comerciantes.

Impacto de las mermas en los supermercados, se refiere a robos y mercancía que se daña o se vence. | Foto: El País

En el ranking de 2025, los artículos del hogar ocupan el segundo lugar, seguidos por los productos cárnicos y las carnes frías. Los abarrotes se ubican en la cuarta posición y los artículos de aseo personal, en la quinta.

Además de las pérdidas asociadas al robo y al error, el estudio contabiliza la merma conocida, que incluye vencimientos, averías y desperdicios. En conjunto, la merma operativa representó pérdidas estimadas por $917.743 millones en 2025, frente a $856.938 millones en 2024.

Del total de la merma, el 58 % correspondió a pérdidas conocidas, equivalentes a $534.301 millones, mientras que el 42 % restante se relacionó con pérdidas desconocidas, entre ellas robos y errores, por $383.442 millones.

En materia de desperdicio, el volumen de productos perecederos descartados aumentó de 35.956 toneladas en 2024 a 42.650 toneladas en 2025. Por su parte, la proporción del desperdicio donado a bancos de alimentos pasó del 5 % al 14 %.