La presidenta de la Cámara de Comercio Colombo Americana (AmCham Colombia), María Claudia Lacouture, reveló que en 2025 la inversión proveniente de Estados Unidos en Colombia registró una caída significativa, lo que encendió alertas sobre el clima de confianza para los inversionistas extranjeros en el país.
De acuerdo con la dirigente gremial, las consecuencias van más allá de la disminución del flujo de capital, también se afecta la percepción internacional sobre la estabilidad del país.
“Cuando el principal inversionista del país reduce en un 38 % su inversión en Colombia, como es el caso de Estados Unidos, lo que está en juego no es solo el flujo de capital, sino también la percepción internacional sobre la estabilidad y confiabilidad del entorno colombiano”, afirmó Lacouture.
La presidenta de AmCham señaló que este comportamiento debe interpretarse como una señal de alerta que exige una evaluación crítica del panorama económico y de las políticas públicas relacionadas con la inversión extranjera.
“El resultado de la inversión extranjera directa en 2025 debe ser no solo una alerta, sino también una lectura no complaciente y acciones que se exijan para poder contrarrestar esta situación”, explicó.
Lacouture sostuvo que Colombia continúa teniendo condiciones favorables para atraer capital extranjero, como su ubicación estratégica, recursos naturales y una base empresarial consolidada. Sin embargo, advirtió que esas cualidades pueden perder fuerza si no existe un entorno predecible para los inversionistas.
“Colombia tiene ventajas evidentes para atraer inversión, pero las estamos neutralizando con señales de incertidumbre regulatoria y fiscal. El problema no es de potencial, es de predictibilidad y responsabilidad”, afirmó.
Para la dirigente empresarial, la estabilidad en las reglas de juego y la coherencia en las políticas económicas son factores determinantes para atraer proyectos de inversión de largo plazo, especialmente en un contexto internacional donde los capitales buscan destinos con mayor seguridad jurídica.
“Y si no hay predictibilidad, no hay inversión sostenible de largo plazo. Es como construir sobre tierra movediza: por más esfuerzo y recursos que se inviertan, la inestabilidad termina pasando factura al país”, señaló.
Según datos citados por AmCham con base en cifras del Banco de la República, Estados Unidos continúa siendo el principal inversionista en Colombia, con una participación cercana al 37 % del total de inversión extranjera directa que recibe el país.
Lacouture advirtió que cualquier deterioro en la confianza de los inversionistas puede tener efectos directos sobre el crecimiento económico, la generación de empleo y las oportunidades para los colombianos.
“Al final, la inestabilidad termina afectando el bienestar de los colombianos, porque sin cimientos sólidos es difícil construir un crecimiento constante que permita generar oportunidades para todos”, concluyó.