El costo de vida en Colombia volvió a ocupar un lugar central en la conversación económica al cierre de 2025, luego de que el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) confirmara que la inflación anual se ubicó en 5,10 %, con una variación mensual de 0,27 % en diciembre.
Aunque la cifra nacional muestra una desaceleración frente a años anteriores, el análisis por ciudades evidencia un panorama desigual que marca diferencias claras entre los territorios más caros y los más baratos para vivir en 2026.
De acuerdo con el informe presentado por el Dane el pasado 8 de enero de 2026, el comportamiento del Índice de Precios al Consumidor (IPC) estuvo impulsado principalmente por alojamiento, alimentos y servicios, rubros que continúan presionando el bolsillo de los hogares.
Sectores como restaurantes y hoteles registraron una inflación anual del 7,91 %, mientras que educación alcanzó el 7,36 %, salud el 7,20 % y bebidas alcohólicas y tabaco el 6,37 %.
En contraste, algunas divisiones ayudaron a contener el aumento general de precios. Información y comunicación apenas tuvo una variación del 1,22 %, seguida por prendas de vestir y calzado (2,12 %) y recreación y cultura (1,85 %), lo que alivió parcialmente el impacto inflacionario en ciertos segmentos del consumo.
El análisis por ciudades dejó en evidencia que Bucaramanga fue la capital donde más se encareció vivir durante 2025, con una inflación anual del 5,78 %, ubicándose por encima del promedio nacional. Le siguió muy de cerca Pereira, con 5,77 %, consolidando una tendencia inflacionaria marcada en el Eje Cafetero.
En el tercer lugar apareció Bogotá, con un 5,41 %, impulsada principalmente por incrementos en vivienda, arriendos y servicios públicos. El cuarto puesto fue para Popayán, con 5,25 %, una cifra que refleja presiones importantes en bienes y servicios básicos.
Otras ciudades que también superaron o se acercaron al promedio nacional fueron Barranquilla (5,07 %), Medellín (5,06 %), Villavicencio (5,02 %) y Armenia (5,00 %), mostrando aumentos considerados intermedios dentro del contexto nacional.
En el otro extremo del ranking se ubicaron las ciudades con menor variación del IPC, convirtiéndose en las más económicas para vivir. Valledupar lideró este grupo con una inflación del 3,49 %, la más baja del país. Le siguieron Santa Marta (3,64 %), Montería (3,92 %) y Riohacha (4,06 %).
También destacaron Ibagué (4,15 %), Sincelejo (4,15 %), Neiva (4,23 %), Tunja (4,30 %) y Pasto (4,31 %), ciudades que lograron mantener un crecimiento de precios más moderado durante el año.