Este martes, el gerente general del Banco de la República, Leonardo Villar, dio a conocer una dura carta enviada al ministro de Hacienda, Germán Ávila, en la que no solo declina participar en un foro económico convocado hoy por el Gobierno Nacional, sino que también responde con firmeza a las críticas y cuestionamientos recientes sobre la política monetaria.

La misiva, fechada el 17 de abril de 2026, se da en la antesala del evento “La política monetaria en un contexto progresista” y se suma a una serie de desencuentros entre ambas instituciones por decisiones como el aumento de las tasas de interés.

“Permítame iniciar por decirle que siempre he visto con beneplácito el debate público sobre temas de importancia nacional e internacional, como lo es en este caso la política monetaria. Tal como usted expresa en su carta de invitación, este evento busca ‘cuestionar los supuestos del pensamiento económico dominante, problematizar sus implicaciones en el contexto latinoamericano y explorar alternativas que permitan volver a imaginar el papel del Estado en la conducción económica, como garante de derechos y en la búsqueda de objetivos sociales’. Estaré por supuesto muy atento a las ideas que allí se discutan y de manera particular a los planteamientos que hagan personalidades tan importantes para el debate económico internacional como son la Profesora Mariana Mazzucato, el Profesor Thomas Piketty o el Premio Nobel Joseph Stiglitz, quienes de acuerdo con anuncios públicos realizados por usted estarán presentes en el foro", comenzó por decir Villar.

Germán Ávila y Leonardo Villar, han tenido varias diferencias por cuenta del manejo económico del país. | Foto: SEMANA

No obstante, en su carta, el dirigente del banco explicó el por qué de su decisión de no asistir al foro responde a “consideraciones sobre su oportunidad y el contexto en que se realiza”.

“Usted, señor Ministro, ha expresado públicamente que un grupo mayoritario de los miembros de la Junta Directiva del Banco de la República carecemos de legitimidad para participar en las decisiones de política monetaria cuando esas decisiones son contrarias a los lineamientos recomendados por el gobierno al cual usted pertenece. Considera usted por lo tanto que la autonomía definida por la Constitución de 1991 a la Junta Directiva del Banco de la República es ilegítima cuando las decisiones que adopta la Junta difieren de las que habría adoptado el gobierno”, destacó el líder.

Carta Leonardo Villar, gerente general del Banco de la República. | Foto: El País

No obstante, en la carta, el funcionario indicó que las intervenciones públicas dadas por el Ministro, se le ha acusado a él y a otros colegas de “adoptar decisiones encaminadas a beneficiar a los banqueros, acusaciones infundadas y abiertamente contrarias a la verdad, lo cual hace difícil mantener el diálogo fluido en la búsqueda de políticas más adecuadas”.

Más adelante Villar tocó un tema de suma importancia para el país, como la inflación, en la que defendió la prioridad de mantener la estabilidad macroeconómica y el control de ella como pilares del desarrollo. Por eso, mencionó experiencias internacionales:

“Tenemos casos como el de Venezuela o el de Argentina en los cuales no se cuidó la estabilidad macroeconómica y el control de la inflación y los resultados están a la vista”.

Banco de la República. Imagen de referencia. | Foto: Bani Gabriel Ortega

Por ello, aseguró que, aunque una inflación baja es “conveniente para facilitar y estimular el crecimiento económico y el empleo, entre otras razones, además de mantener tasas de interés bajas, que hagan menos costoso el crédito a los hogares y a las empresas”, esto depende en gran medida de cómo se superan los periodos “remanentes del gobierno de turno”.

“Paradójicamente, existe también consenso en que ese efecto positivo de tener una inflación baja y estable es algo que se observa en períodos relativamente largos, que típicamente superan los períodos remanentes de cada gobierno. En períodos más cortos una política monetaria más laxa, con mayor emisión de dinero y tasas de interés de política más bajas, puede estimular la demanda por bienes y servicios y acelerar temporalmente el crecimiento y el empleo, pero generando posteriormente, al cabo de 12 o 18 meses, aumentos en la inflación que generan el impacto contrario”.

Y añadió, “Es comprensible por ello que los gobiernos busquen políticas monetarias más laxas cuando sus objetivos son de corto plazo, debido por ejemplo a la cercanía de unas elecciones o de un cambio de administración. Fue precisamente por esa razón que se concibió una autoridad monetaria autónoma, que pueda adoptar decisiones basadas en una perspectiva de largo plazo, que vaya más allá del plazo remanente de los gobiernos de turno. Esto es así en la mayor parte de los países del mundo y lo es también en Colombia desde que se aprobó la Constitución de 1991 en el marco de un gran acuerdo nacional que incluyó entre sus participantes y promotores a los representantes del grupo guerrillero M19, que para ese momento se había reincorporado a la vida civil mediante un exitoso proceso de paz”, destacó el funcionario de la bancada.

El Jefe de Estado no se guardó nada al respecto tras la separación. | Foto: El País

Así las cosas, el gerente dejó claro que no se opone al debate económico, pero insiste en que este debe darse en condiciones institucionales adecuadas.

Al respecto, el presidente Gustavo Petro aseguró que Villar, “rehúye el debate y la adquisición de nuevos conocimientos basados ​​en la experiencia global”. Y, afirmó que esto se denomina “miedo al conocimiento”, porque quieren vivir “en una burbuja ideológica que hace mucho que estalló en el mundo”.