Durante la instalación de la Convención Nacional de Centros Comerciales, Tiendas y Marcas, Cencomarcas, la Federación Nacional de Comerciantes, Fenalco, anunció que este año promoverá la celebración anticipada del Día del Padre para el domingo 14 de junio, invitando a las familias colombianas a adelantar sus encuentros, regalos y experiencias alrededor de esta fecha tradicional.
Bajo el concepto “El Día del Padre rueda el 14”, la iniciativa busca convertir el puente festivo de ese fin de semana en el principal momento para homenajear a los padres colombianos, aprovechando además el ambiente futbolero que vive el país durante junio.
La propuesta surge como una estrategia del comercio organizado para que las familias puedan planear con anticipación la celebración, teniendo en cuenta que el domingo 21 de junio podría coincidir con una eventual segunda vuelta presidencial.
De acuerdo con el presidente de Fenalco, Jaime Alberto Cabal, la intención no es modificar oficialmente la fecha del Día del Padre, sino promover una celebración anticipada que permita vivir la jornada con más organización y mejores experiencias para las familias, además de dinamizar el comercio durante el puente festivo.
Respaldo del sector gastronómico
La iniciativa ya comenzó a ser respaldada por diferentes sectores económicos. La Asociación Gastronómica de Colombia, Acodres, también hizo un llamado nacional para adelantar la celebración al 14 de junio de 2026, argumentando que la fecha se ha convertido en uno de los momentos comerciales y emocionales más importantes para las familias colombianas.
Según el gremio gastronómico, adelantar la celebración permitiría un crecimiento comercial cercano al 6 % y 7 % para restaurantes y establecimientos del sector, mientras que mantener la fecha tradicional podría limitar el incremento a cifras cercanas al 3 %. Además, proyectan un aumento en la generación de empleo temporal, especialmente en ciudades como Bogotá, Cali, Bucaramanga y Popayán, así como en destinos turísticos y gastronómicos como Barranquilla, Medellín, Cartagena, San Andrés y Santa Marta.
El presidente ejecutivo de la asociación, Brany Prado, aseguró que la mesa continúa siendo el principal espacio de encuentro para las familias colombianas y que anticipar la celebración permitirá que más personas puedan disfrutarla y planearla con tranquilidad.
Las cifras
Las cifras del año pasado reflejan la importancia económica de esta fecha. Durante el fin de semana del 14 y 15 de junio de 2025 se registraron más de 4,7 millones de transacciones electrónicas en el país, con una facturación superior a los $641 mil millones, lo que representó un crecimiento del 6,38% frente a 2024.
Según informe de Fenalco, el sábado se consolidó como el día de mayor movimiento comercial, con ventas superiores a los $370 mil millones, mientras que el horario entre el mediodía y las tres de la tarde fue el de mayor actividad, ratificando el almuerzo familiar como uno de los principales rituales de consumo de la fecha.
Incluso, el Día del Padre de 2025 superó en facturación al Día de la Madre del mismo año, que alcanzó los $617 mil millones. En el caso de los padres, cerca del 80 % de las ventas se realizaron en establecimientos físicos, evidenciando que esta celebración está más asociada a experiencias presenciales como restaurantes, centros comerciales y reuniones familiares.
Vestuario, supermercados y restaurantes fueron los sectores con mayor número de transacciones. Entre tanto, Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla y Cartagena concentraron más del 43 % de la facturación nacional durante la celebración. Ciudades como Medellín, Cali y Cartagena registraron además tickets promedio superiores a los $166.000, por encima del promedio nacional de $135.000.
Desde el sector gastronómico señalaron además que los hábitos de consumo han venido cambiando. Mientras en 2024 predominaban categorías como bebidas con licor y cocina típica, en 2025 aumentó el interés por experiencias gastronómicas más completas y cocina de autor.
Para 2026, las tendencias apuntan a un mayor protagonismo de propuestas como parrilla, hamburguesas, cocina típica y bebidas sin licor, reflejando cambios en las dinámicas familiares y hábitos de consumo más conscientes.